martes, 24 de noviembre de 2020

Haz que pase

Está claro que la relación que mantienen los políticos con la Constitución se mueve entre la hipocresía y el cinismo. La agarran cuando les conviene, y también cuando les interesa, la ignoran sin más. Incluso, como bien apunta nuestro veterano, ni siquiera ha entrado en vigor en algunas regiones de España. Para ello cuentan con la complicidad necesaria de un Tribunal Constitucional que además de no actuar de oficio, se pone de perfil si ha de tirar de las orejas al Ejecutivo. No en vano sus magistrados son elegidos por los políticos, en un alarde de independencia judicial, "independencia" inconcebible en este Régimen de nuestros pecados.

No debe sorprendernos que se conculque el derecho a aprender correctamente el español. Al fin y al cabo sólo es la lengua oficial según esa "etérea" Constitución. Las lenguas regionales tendrían que verse reducidas al ámbito de lo doméstico y de la atención que les dispensasen las corporaciones locales, porque en un mundo perfecto, las caciquiles y caras autonomías no existirían. Resulta grotesco que el español no se vea perseguido en ningún país más que en la cuna de Cervantes, junto con todo lo demás que vertebra y cohesiona nuestra Patria. De ahí la inquina que se le profesa desde renegados y asesinos, que no soportan los Símbolos Nacionales, siendo el más universal el idioma que se conoce fuera de nuestro país como "español". Si hubieran podido, le habrían puesto una bomba, o pegado un tiro en la nuca. Aunque bien mirado es lo que están perpetrando ahora con el apoyo en pleno del nuevo Frente Popular.

Tampoco es extraño que el gobierno que prohibe hasta la función de respirar como Dios manda, que impone estados de Alarma sin respetar Derechos Fundamentales, que destruye empresas y empleos como si no hubiera mañana, que censura todo lo que le molesta recibiendo para ello el auxilio de multinacionales que recaban nuestros datos; se dedique también a desterrar el español de la Enseñanza del mismo modo que nos manda callar en espacios públicos a cuento de contagios y epidemias. "Haz que pase" decían, y desde luego que está pasando, como que los que padecen en sus carnes este impresentable sistema de Enseñanza no dominarán correctamente ningún idioma, ni el suyo propio, gracias a "colegios bilingües", lenguas "vehiculares" y demás chorradas ideadas por esta demoniocracia y admitidas por la inmensa y mediocre mayoría de sus docentes, que hace décadas renunciaron a ser "maestros" para ser sumisos "profesores" simplemente. Y, por supuesto, tampoco esperen de los actuales alumnos que sepan hacer la "O" con un canuto: Con la Invasión que estamos sufriendo tendrán que espabilar y aprender a sobrevivir de forma práctica y con carácter de urgencia para mantenerse con vida. Porque será una cuestión de vida o muerte...

 

Con este Editorial nos despedimos hasta después de Navidades. Si los señores censores del gobierno no nos lo impiden, volveremos en la semana del 11 de enero de 2021, si Dios quiere. Les deseamos la mejor Navidad y Año Nuevo que sea posible, aunque muchos nos tememos que nos procurarán y servirán lo opuesto.

NOTA: El consejo editorial de Metaparte ha decidido cesar en sus publicaciones hasta nuevo aviso. "La revista del capitán" seguirá su andadura en solitario.