martes, 3 de noviembre de 2020

Elecciones en Estados Unidos

La actualidad nacional y europea es tan exigente en su atención que no nos ha permitido abordar las elecciones presidenciales norteamericanas que tienen lugar hoy. Sabemos que lo que vamos a decir no gustará a muchos de nuestros lectores, pero nos debemos a nuestra independencia y honestidad intelectual como bien conocen.

No nos duelen prendas en afirmar, que, en todo el siglo XX y lo que llevamos de este, salvo quizás el "verso suelto" que fue Kennedy (y aun este con más sombras que luces), los candidatos que llegan a la cita electoral del "primer martes después del primer lunes de noviembre" para ocupar el despacho oval, están más que controlados por ese Poder en la sombra que se denomina comunmente como las "Élites". Y procuran no dejar margen de error.

Por eso, después de cuatro años, y teniendo muy presente lo que ha hecho el actual presidente de los EEUU, creemos evidente que la capacidad de maniobra de que dispone es muy escasa, y ni siquiera nos consta, a través de algún mínimo gesto, que pretenda quebrantar sus límites. Israel y el lobby vinculado al Sionismo seguirá tutelando la política estadounidense, y el pueblo norteamericano continuará implicándose en la defensa de Israel: Sólo un mal paso de la China comunista o un cataclismo contra las fuerzas del NOM podrían alterar ese sempiterno propósito. 

Creemos también que las "confidencias" de Q han quedado lo suficientemente desacreditadas por no cumplirse sus optimistas pronósticos, tanta es su desconexión con la realidad que luego se ha comprobado, que no concebimos que haya alguien aún que se las crea. Los miles de arrestos que se iban a producir, con nombres muy conocidos del mundo cinematográfico y politico norteamericano, se han quedado en agua de borrajas sin que ello suponga que las sospechas que se cernían sobre ellos se disipasen, más bien al contrario. Cuando el río suena...

Por eso concluimos nuestro Editorial testimoniando nuestras reservas acerca de que un presidente, cualquiera, vaya a cambiar el guión que el NOM ya ha escrito para estos próximos cuatro años, tanto para los EEUU como para el mundo (otra cosa es que les dejemos), gane quien gane hoy en las elecciones norteamericanas, sellando el propio Destino de aquella nación y de la sociedad que la anima.

Y ese guion que estamos combatiendo, por cierto, es el de la más malvada distopía que cabía imaginarse...