martes, 13 de octubre de 2020

Es por España

Cuando es España lo que está en juego, no podemos aceptar medias tintas, ni paños calientes. El Régimen viene dando claras de estar agotado desde que un gobierno tuvo que pactar con renegados (nos da igual que se trate de "moderados" o "radicales", porque de una manera u otra ambos desean la destrucción de nuestra Patria), y el modelo, además de ruinoso, ya no se sostiene por inoperancia y pervesidad manifiesta.

Lo de salir a la calle con cochecitos sólo sirve para que los marxistas se rían de los patriotas bien intencionados, pero engañados, que se han juntado con la derechita cobarde para seguir con lo mismo, es decir, desmovilizarnos y que no salgamos del redil. Hay partidos que simplemente se fundan para eso: Contener el descontento y la contestación, e impedir que ello se constituya en una amenaza para la supervivencia del Régimen, actuando como un dique que lo contenga y lo canalice de forma que no moleste. El gobierno del "Frente Popular 2.0" (como bien lo ha bautizado nuestro veterano en su Sección) pensará aquello de "que sigan protestando así", porque, a la postre, esa movilización no tiene efectividad ninguna. Salvo gastar combustible y que los servicios de Inteligencia del gobierno anoten matrículas para su uso en el futuro.

Tampoco nos parece de recibo que se vitoree a un señor que, teniendo más poder del que la gente cree (para empezar, es capitán general de los Ejércitos), se viene poniendo de perfil y no dándose por aludido con nada de nada, aunque le humillen, seguramente en la creencia de que así no le tocarán la Corona, lo cual aparte de falso es muy ingenuo, porque este Frente Popular 2.0 le removerá (opinamos que ya lo está haciendo) en cuanto pueda dedicarse a ello. Ser rey de España es algo muy serio e implica bastante más que hacer el Don Tancredo un día sí y el siguiente también. Ignoramos qué hay que tener en la venas para mantenerse impérterrito e impasible mientras se destroza el país, pero presumimos que, amor por España, más bien poco. Así que son poco comprensibles los "viva el rey" cuando su pasividad le sitúa entre los problemas que sufrimos.

Les diríamos a los señores que tienen en sus manos este "tráfico" de disgusto ciudadano que lo materialicen de un modo más militante y permanente. Los brazos armados de los marxistas, que son varios y subvencionados a conciencia con cargo al erario que manejan a su antojo, se mueven mucho mejor cuando se trata de intimidar y de "tomar la calle", aun siendo cuatro gatos. No entienden otro lenguaje. Sabemos de sobra que, a personas de orden y acostumbradas a convivir desde el respeto, les cuesta un enorme trabajo ser más activos, vociferantes incluso; pero España bien merece ese esfuerzo. Porque todo lo que se haga como ayer causará una sonora carcajada entre los lacayos del Nuevo Orden Mundial que, por cierto, no creemos que sean distintos los que convocaron la "movilización" de ayer, a tenor de lo melifluo que fueron los paseos en coche. Y encima facilitando los datos asociados a la matrícula de un vehículo. Tienes la ventaja de lograr el anonimato para tus manifestantes gracias a la mascarilla (algo bueno debía tener esa inutilidad) y la echas por tierra, poniéndole más fácil al enemigo la identificación (que lo harán, no les quepa duda) de los "participantes"... Es complicado hacerlo peor. Complicado o que formas parte del problema.

No pretendemos ganar una ovación con este Editorial de hoy porque sabemos que no va a ser grato para muchos de nuestros lectores. No tenemos ninguna vinculación con siglas, ni con plataformas, ni con movimiento alguno. El límite de nuestra independencia intelectual es el modesto servicio a España que prestamos desde este Digital desde hace siete años. Y creemos, honestamente, que lo de ayer no sirve para gran cosa. Ni siquiera para que se sientan molestos u ofendidos los enemigos de la Patria.

Seamos más imaginativos. Es por España...