lunes, 15 de junio de 2020

Feliz verano (si es posible)

Nuestro Editorial de hoy es el último del presente curso 2020-21. Dios mediante, volveremos en la segunda semana de septiembre, siempre que nos lo permitan las circunstancias y las autoridades, dado que es muy aventurado establecer seguridades de cara al futuro tal como está la situación que padecemos. Agradecemos a SOCESBEL el apoyo y cobertura que nos ha brindado en todo momento y, con especial mención, la plena libertad para abordar cualquier tema que hemos desgranado.

En este curso que cerramos hoy, hemos pretendido, desde nuestra honestidad intelectual, expresar nuestras certezas y manifestar nuestras opiniones mientras nos dejasen, por encima de advertencias, amenazas y otras formas de aviso que suelen utilizar nuestros valientes y furibundos detractores. Lo hemos hecho en toda ocasión y sin autocensurarnos, y así seguirá siendo mientras el Señor sea servido de ello por medio de nuestra modesta contribución, para abrir ojos y mentes, ante lo que ciertos colectivos, muy elitistas, quieren imponermos a través de epidemias, ruinas y otras imaginativas maneras de esclavizarnos.

Así que, bajo la Voluntad del Altísimo y con la Protección de la Santísima Señora, regresaremos en septiembre con nuevos bríos para satisfacción, esperamos, de las muchas personas de bien que nos hacen llegar sus mejores deseos hacia este Medio Digital, aprovechando estas líneas para agradecérselo vivamente, que entre tanta advertencia se valoran más aún unas palabras de aliento.

La sección "La memoria del capitán" seguirá publicando mediante su Canal de Telegram, con la periodicidad imprevisible que nuestro querido veterano acostumbra.

Que tengan feliz verano en la medida de lo posible, y que Dios nos guarde.

martes, 9 de junio de 2020

El silencio de los borregos

La verdad es que resolver el asunto del tema que ocupa nuestro Editorial resulta complicado en bastantes ocasiones. Lo confesamos sin ambages. Tan extenso es el menú del drama que nos ofrece la actualidad, que abordar una cuestión significa dejar otras no menos trascendentales en el tintero; y munición para nuestros críticos, que los tenemos, y numerosos para nuestra desgracia, que esa es la maldición de los que persiguen la Verdad: Que molestamos.

Hay un colectivo, poderoso e influyente, que es fiel a las directrices de un prócer que dictaminó, hace casi cien años, que la Raza Blanca sobra en Europa, y que había que meter velis nolis a África entera en nuestro continente, y en ello andan empeñados sus lacayos, que gobiernan aquí (risas) y en otros países de nuestro entorno, en traerlos a destajo, a que nos impongan sus costumbres, como la violación sistemática de las mujeres blancas o la ablación del clítoris de todas las que se les pongan a tiro, que en eso no harán distingos; y que el blanco quede preterido en sus propios países de origen, frito a impuestos, bajo persecución antimasculina, con hipotecas-tumba y demás  herramientas de los usureros, muy útiles a la hora de impedir que el europeo conciba siquiera la idea de formar una familia, blanca, por supuesto, que es lo natural de toda la vida por estos lares.

A todo ello, que no es poco, le van a sumar ahora la basura pagada por Soros y por los chicos de los millones que están detrás de este menda, que es el cuento de que que las vidas negras importan, como si las de los demás valiesen una higa, lo que sí se puede deducir del comportamiento de los que protagonizan algaradas y motines, más preocupados por la víctima de una operación de falsa bandera, cuyo rostro fue publicitado por la Fundación Obama días antes de los hechos (y que ya ha sido oportunamente borrado); que de los miles de muertos que ha dejado la lamentable inoperancia de un gobierno (risas descontroladas) más preocupado por su agenda judeomasona que por el bienestar de la Nación ante una epidemia de diseño.

No alberguen esperanzas porque esta gentucita ha decretado que el mundo que conocimos no volverá más. Sólo queda combatirles como Hombres o claudicar y formar parte del silencio de los borregos.

martes, 2 de junio de 2020

De revueltas y verborreas, o sea

Lo malo de las falsas banderas es que apestan de lejos y cada vez las detectamos antes. Es lo que tiene abusar de este tipo de operaciones, que al final se conoce su firma; y no existe ningún Servicio de Inteligencia como los que describen en las películas, aunque a los chicos de los millones, que tambien manejan la Industria cinematográfica, les gusta vender una imagen de omnipotencia que no es cierta. Todo lo que hace el ser humano lleva en su seno la imprecisión y el error, y muchas de esas "operaciones" son tan chapuceras que deben de ofender a sus propios becarios.

Esta ola de disturbios en EEUU y en parte de Occidente ha sido generada para desestabilizar todavía más a sus sociedades. Como el Covid19 (hasta que mute o fabriquen otro, que no duden de que lo harán) no tiene mucho recorrido porque ha perdido gran parte de su letalidad, y lo de su famosa vacuna va siendo contestado clamorosamente, siendo muchos los que pedimos abiertamente que se la ponga el señor Gates y sus fans donde mejor les aproveche; la judeomasonería de costumbre ha vuelto a lo que mejor sabe hacer: A conspirar y a generar división y enfrentamiento allá donde mete sus asquerosas manos. Sin embargo, como los que trabajan para ellos distan mucho de ejercer la inteligencia, ignoran que alguna de sus operaciones desmontan las virtudes de sus recomendaciones: El "Multiculturalismo" es una basura además de una mentira; y el rollo de los contagios por el Covid19 parece que no es de aplicación en las manifestaciones y revueltas de sus perros rabiosos, porque sus jaurias no respetan la distancia social ni llevan mascarilla, salvo que aceptemos las capuchas de las sudaderas de raperos y de yonquis como equivalente protector frente al virus de diseño. como ya dijo alguien, "no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo", y lenta pero inexorablemente, cada vez más personas se percatan de qué y quiénes están detrás de antifas, ong's kalergis, filántropos, expertos, musiquillos, famosetes de alcoba, progres en general, organismos supranacionales y demás escoria satánica.


La incontinencia verbal, coloquialmente "verborrea", se ha llevado por delante muchas carreras de políticos. Aquí no. El Régimen protege a sus empleados. Como hemos dicho en el párrafo anterior, y en alguna otra ocasión, la judeomasonería tendrá fondos, recursos y patrimonios ilimitados, pero sus lacayos, en lo tocante a la manifestación de su superdotada inteligencia, dejan bastante que desear. La última es que una ministra del gobierno (risas) español (¿?) tuvo, en su día, un ataque de sinceridad con una periodista, o sea tía. Es posible que por la fiebre de la enfermedad que ya tendría en esas fechas. Aunque nosotros creemos que ella es así, rompiendo reglas por la vida, o sea tía, superdrástica, te lo huro. No pasará nada porque lo bueno de tener un Régimen trucado que te protege, es que puedes hacer cualquier fechoría, cualquiera, que a los dos días otro escándalo lo dejará en el limbo. Esta gente es multiescándalo. Pero no pasa nada, o sea, que el churri es vice y manda mogollón. Y si no es así, ya habrá alguien en los juzgados que decrete su archivo porque esta institución, básicamente, existe para dejar a los españolitos de a pie sin sus bienes para entregárselos a los fondos buitre y demás tentáculos de esa judeomasonería que no nos cansamos de señalar.

Por cierto, llaman "democracia" a lo que no es más que una demoniocracia...