martes, 12 de mayo de 2020

La pregunta

No nos cabe ninguna duda de que esto va a acabar muy mal. No sólo a escala nacional, sino incluso planetaria. Comprendemos que a los neganoicos les agrade más la táctica de la avestruz que, por cierto, no hacen eso que les achacan; pero los hechos son los que son, y son porque apuntan en la misma dirección. Y eso, queridos e ingenuos neganoicos, no es casual.

Tarde o temprano, usted, amigo lector, tendrá que elegir entre dos alternativas: O bien se pliega a todos los dictados y obedece las órdenes que impartan, desde la posibilidad de que le arrebaten a sus hijos para vacunarlos por el artículo 33 (no es casual el numerito) contra cualquier mal, habido o por haber, hasta que le inserten un chip bajo la piel como si fuera una mascota y sin rechistar porque los Amos le habrán convertido en un esclavo; o por el contrario, grita "no" como bien se explicó días atrás en nuestra sección de Telegram "La memoria del capitán", y pasa a la clandestinidad para convertirse en un combatiente, por aquello de que vale más una muerte de héroe que mil vidas de esclavo.

Los neganoicos no quieren verlo, bien por susto o porque la Ponzoña ha anidado en su alma. Ellos, sumisos y dóciles peones del NOM, prefieren los aplausitos, las cancioncitas que hace tiempo que nos resultan estomagantes, señalar a los futuros proscritos que osan desafiar el estado de Excepción (llamemos a las cosas por su nombre) y, por supuesto, negar, negar y negar lo que está pasando hasta una décima de segundo antes del sacrificio, como se acostumbra hacer con los borreguitos que se resignan y acatan silenciosamente el Destino que les han impuesto sus devoradores.

Así que, una vez más, reiteramos la reflexión. Las circunstancias, el porvenir, o como quieran llamarlo, les va a hacer esta pregunta: ¿Va a defenderse, va a proteger su vida y la de los suyos como personas que formaron parte de la última generación libre; o prefieren elegir la esclavitud del silencio de los borregos?

Piensen bien la respuesta porque cada vez nos queda menos tiempo...