miércoles, 18 de marzo de 2020

Resulta llamativo...

Es difícil hacer las cosas tan mal en tan corto espacio de tiempo. Hasta los ineptos, estadísticamente, atinan de cuando en cuando. Incluso los relojes parados, que se caracterizan por su inutilidad, aciertan con la hora dos veces al día. Sin embargo, estos no. Lo que induce a pensar que todo es una escenificación, parecer que se hace algo, ante un virus nuevo. Tan nuevo como que se puede pensar, a tenor de su comportamiento y características, que se trata de un invento alumbrado por mano humana.

Resulta llamativo que el público objetivo mayoritario sobre el que actúa este virus sea el oriental y el europeo, es presumible la escabechina que habrá en EEUU sobre los descendientes de europeos. Es sabido el cariño que sienten los chicos de los millones contra los europeos. Y dentro de ellos, contra la población de mayor edad y/o los que andan con patologías previas. Vaya, es como si el SARS Cov-2, espontáneamente, quisiera hacerle el trabajo sucio a ese filantrópico y selecto club cuyas figuras más visibles, aparte del tal Soros, son Gates y Lagarde. Debe de ser que los virus copian las ideas de estos magnates para fijar su estrategia. Los mayores les molestan, no porque consuman recursos como ellos dicen, sino porque son la memoria de las sociedades, y tienen la formación y el impulso de no callarse. Muchos recuerdan un tiempo en que las fechorías no quedaban impunes por mucho que los medios de manipulación se empeñasen en silenciarlas o disculparlas. Eso es muy peligroso hoy. La gentecita esta de los chicos de los millones, su tontos útiles y sus terminales mediáticas llevan unas cuantas décadas imponiéndonos velis nolis lo intolerable, entre estas cuestiones destacamos el aborto; y ahora comienzan a introducir en las legislaciones el cuento ese del derecho a una muerte digna o, para abreviar, la eutanasia, para quitarse del medio, en un futuro no lejano, a todo el que les fastidie. Pero hete aquí que ha aparecido un virus que les ha venido de perlas para aligerar la tarea. Las casualidades siempre andan cerca de estos.

Resulta llamativo que ningún sesudo experto, ni siquiera en medios o espacios que se autoproclaman "outsiders" haya efectuado la menor consideración sobre la confluencia de los "Chemtrails" en todo este enojoso asunto del Coronavirus. Te dejan el cielo a cuadros pero casi nadie se plantea el motivo de esa decoración, seguramente un regalo filantrópico de esa filantrópica gentecita que tanto nos aprecia. Claro que los señores del National Geographic, entre otros, conocidos por su imparcialidad y absoluta independencia científica lo niegan, como muchos otros neganoicos, pero lo decimos claramente con un argumento muy simple, al margen de condiciones atmosféricas y patatín y patatán: Es IMPOSIBLE que vuelos comerciales realicen caprichosos dibujos y/o cuadrículas en el cielo casi a diario. Así que dejen de negar la evidencia y estrújense los sesos para inventar otro cuento, que ya tienen experiencia en engañar sistemáticamente.

Resulta llamativo que los voceros del Sistema, que muchos van de antisistema, estuviesen hace apenas unos días empujando a la gente a salir a la calle para asistir a esas manifestaciones contra el Capitalismo que patrocinan bancos, banqueras, políticos, partidos, multinacionales y demás patulea del patio de Monipodio que padecemos. Por arte de birlibirloque, ahora los tenemos en tv a todas horas con la matraca de que nos quedemos en casita. No hay nada más fugaz que las "certezas" de estos voceros, como para fiarnos de sus testimonios en el resto de los asuntos. Luego se quejan de que el común pase de ellos para informarse y prefiera seguir a los medios alternativos, entre los que nos preciamos de contarnos, para enterarse de lo que sucede. Los mismos que decían que no pasaba nada; los que se reían de nosotros, que somos unos conspiranoicos; los que te emplazaban en eventos convocados por las fuerzas vivas de las demoniocracias; en casi unas horas han cambiado su cantinela de manera copernicana. Ya dice el refrán que "por dinero baila el perro"...

Resulta llamativo que los de la Igualdad, cuya muestra más meridiana son las políticas de género y de encarcelar hombres (porque la presunción de inocencia no se aplica con ellos), tengan el privilegio, otro más, de hacerse la prueba del Coronovirus porque ellos lo valen. Las incongruencias de las demoniocracias, y en particular la de este Régimen del '78 que "nos hemos dao", no tienen límite. Y estos no tienen pudor ninguno porque saben que tienen la palabra mágica que desmonta cualquier respuesta ciudadana: "Democracia". En cuanto el común oye esa palabra todo se le viene abajo, porque ¿cómo se va a plantar uno ante una "Democracia"? Debe de ser porque ese mismo común, por desgracia, aún no se ha enterado de que no es más que un número, un esclavo dentro de la peor esclavitud, que es la que no precisa de cadenas visibles para amordazarte.

Resulta llamativo que honestos ciudadanos que ni se inmutan cuando le da un telele a alguien por la calle; que ni se inmutan cuando ven a un grupo de menores en pleno botellón o consumiendo sustancias estupefacientes; que ni se inmutan cuando algún despojo micciona en la vía pública; vengan ahora a rasgarse las vestiduras cuando ven a alguien andar por la calle. Este civismo de vía estrecha debería pensar, (funesto y tedioso ejercicio, lo sabemos), que hay muchas personas que han de ir a trabajar para evitar la ruina que va a venir; que tienen que estar pendiente de sus mayores, y que hay bastantes personas que, por distintos motivos no han arrasado los supermercados y que tiene que buscar provisiones. Así que enfoquen sus iras hacia los que nos han metido en esto, y no hacia sus semejantes que lo están sufriendo como todos los demás.

Resulta llamativo que denominen "confinamiento" a lo que es una reclusión. Que, por cierto, sólo alcanza a los nacionales, como de costumbre. Los malabares lingüisticos de esta gente con el español no tienen coto. Siempre buscando eufemismos que suavicen lo que no es posible suavizar, que desfiguren sus verdaderas intenciones, que suba la temperatura del agua de la rana que está cociéndose. Se olvida con prontitud, pero algunos recordamos lo de la "desaceleración" para no decir "crisis"; o la patochada de llamar "movimiento de liberación nacional vasco" a una banda de asesinos; o la pervesidad de referir como "interrupción voluntaria del embarazo" a lo que toda la vida ha sido matar a un bebé en el vientre de su madre. Son políticos, y eso no es lo peor: Lo peor es que ustedes vuelvan, una y otra vez, a votarles en lugar de botarles.

Resulta llamativo que nos insten a no buscar responsabilidades. Que ha sido un error, que no pensaban que esto era tan grave y bla, bla, bla. Con los marxistas siempre hay que ser condescendiente. Y que no es el momento de buscar culpables. Pues miren, va a ser que no: Siempre hay que depurar responsabilidades. ¿Se imaginan un ejército que no haga juicios sumarísimos en un conflicto bélico? ¿A qué no? Pues lo mismo en una emergencia como la de ahora. Han metido a todo el mundo en casa cuando dijeron que esto "no era más grave que una gripe", cuando sabemos que la gripe se lleva por delante a muchos todos los años. Jalearon al Coronavirus en sus manifestaciones incluso. Han hecho comentarios insinuando que la vida de nuestros mayores no vale lo mismo, ni merece la misma atención que la enfermedad de una persona joven. Otra vez el discurso de los chicos de los millones. Pero no, lo suyo ahora es reclamar que no se señalen culpables, cuando ellos son implacables en caso contrario, con graves alteraciones del Orden Público, ese que ahora exigen por "solidaridad". Efectivamente, el cinismo de esta gente no tiene colmo por la sencilla razón de que nunca se les pasa factura. Quedan impunes en toda ocasión. Ahora van a generar una ruina peor que la del 2008 porque pretenden que, igual que se rescató a los banquitos con cargo a los españoles, vuelvan a ser los españoles los que carguen con el coste de este entuerto, tanto en muertos como en dinero. Y no pasará nada. Nunca les pasa nada. El silencio de los borregos. Nos hace gracia que haya quienes digan que "ahora hay que preocuparse por la salud, que es lo primordial". Y es cierto, es lo principal. No obstante, quienes dicen eso parecen ignorar que muchos van a perder la salud (si es que no la han perdido con esta afección) cuando se vean en la calle sin nadie que les rescate. Es lo que tiene no ser un banco.

Y sólo han pasado cinco días desde el bochornoso espectáculo que se dio con el consejo de ministros del sábado 14. Esto no va a durar dos semanas, ojalá que nos equivoquemos, porque van a aprovechar para acometer muchas de las tareas encomendadas por los Amos, cuyo amor por España e Italia es legendario. 

Recen lo que sepan...