martes, 24 de noviembre de 2020

Haz que pase

Está claro que la relación que mantienen los políticos con la Constitución se mueve entre la hipocresía y el cinismo. La agarran cuando les conviene, y también cuando les interesa, la ignoran sin más. Incluso, como bien apunta nuestro veterano, ni siquiera ha entrado en vigor en algunas regiones de España. Para ello cuentan con la complicidad necesaria de un Tribunal Constitucional que además de no actuar de oficio, se pone de perfil si ha de tirar de las orejas al Ejecutivo. No en vano sus magistrados son elegidos por los políticos, en un alarde de independencia judicial, "independencia" inconcebible en este Régimen de nuestros pecados.

No debe sorprendernos que se conculque el derecho a aprender correctamente el español. Al fin y al cabo sólo es la lengua oficial según esa "etérea" Constitución. Las lenguas regionales tendrían que verse reducidas al ámbito de lo doméstico y de la atención que les dispensasen las corporaciones locales, porque en un mundo perfecto, las caciquiles y caras autonomías no existirían. Resulta grotesco que el español no se vea perseguido en ningún país más que en la cuna de Cervantes, junto con todo lo demás que vertebra y cohesiona nuestra Patria. De ahí la inquina que se le profesa desde renegados y asesinos, que no soportan los Símbolos Nacionales, siendo el más universal el idioma que se conoce fuera de nuestro país como "español". Si hubieran podido, le habrían puesto una bomba, o pegado un tiro en la nuca. Aunque bien mirado es lo que están perpetrando ahora con el apoyo en pleno del nuevo Frente Popular.

Tampoco es extraño que el gobierno que prohibe hasta la función de respirar como Dios manda, que impone estados de Alarma sin respetar Derechos Fundamentales, que destruye empresas y empleos como si no hubiera mañana, que censura todo lo que le molesta recibiendo para ello el auxilio de multinacionales que recaban nuestros datos; se dedique también a desterrar el español de la Enseñanza del mismo modo que nos manda callar en espacios públicos a cuento de contagios y epidemias. "Haz que pase" decían, y desde luego que está pasando, como que los que padecen en sus carnes este impresentable sistema de Enseñanza no dominarán correctamente ningún idioma, ni el suyo propio, gracias a "colegios bilingües", lenguas "vehiculares" y demás chorradas ideadas por esta demoniocracia y admitidas por la inmensa y mediocre mayoría de sus docentes, que hace décadas renunciaron a ser "maestros" para ser sumisos "profesores" simplemente. Y, por supuesto, tampoco esperen de los actuales alumnos que sepan hacer la "O" con un canuto: Con la Invasión que estamos sufriendo tendrán que espabilar y aprender a sobrevivir de forma práctica y con carácter de urgencia para mantenerse con vida. Porque será una cuestión de vida o muerte...

 

Con este Editorial nos despedimos hasta después de Navidades. Si los señores censores del gobierno no nos lo impiden, volveremos en la semana del 11 de enero de 2021, si Dios quiere. Les deseamos la mejor Navidad y Año Nuevo que sea posible, aunque muchos nos tememos que nos procurarán y servirán lo opuesto.

NOTA: El consejo editorial de Metaparte ha decidido cesar en sus publicaciones hasta nuevo aviso. "La revista del capitán" seguirá su andadura en solitario. 

martes, 17 de noviembre de 2020

La vacunita

Las peculiaridades de estas democracias de nuestros pecados parecen no tener fin. Siempre instaladas en la incongruencia y en el agravio comparativo, se mueven entre la ley del embudo y el comportamiento del capitán Araña, ese mismo que embarcaba a todos los que podía para luego quedarse él mismo en tierra, disfrutando de las tascas que había vaciado de parroquianos para meterlos en un barco. No, nunca esperen que las democracias del demonio sean consecuentes, ni con sus súbditos ni consigo mismas: No en vano fueron paridas por revoluciones y revolucionarios traídos por el propio Infierno.

Las mismas democracias que perrmiten a crías de 16 años irse a abortar sus embarazos sin consentimiento, ni aun conocimiento, de sus padres, por aquello tan falaz de "nosotras parimos, nosotras decidimos", y permiten, de ese modo, que encallen y se encanallen sin apenas haber dado un paso en la singladura de la Vida; son las mismas democracias que pretenden vacunar hasta al gato por una enfermedad (con una mortalidad inferior a la de los accidentes cardiovasculares) que ya les ha servido de pretexto para recluirnos, embozarnos y convertirnos en prisioneros saltándose todas las normas fundamentales de las constituciones a las que se agarran los politicastros cuando les conviene.

Nos da la sensación de que el eslogan de "nuestro cuerpo, nuestra decisión" no nos va a valer en este caso, y que la intención de vacunar hasta al periquito va más allá de un altruista arrebato de los psicópatas que gobiernan en nombre de "otros". Los Derechos Civiles que recogen las mismas constituciones que les vienen a la boca para justificar sus fechorías son clamorosa y escandalosamente conculcados y silenciados (¿se han dado cuenta de que ya ni mencionan a la constitución?), todo en aras de inocular su ponzoñosa vacuna, vacunas que, por cierto, ya no son como las de antes, se lo decimos aquí por si aún no se habían percatado.

Suponemos que cuando esta vacuna, que quieren hacer sospechosamente obligatoria, y que dicen que es presuntamente "antichinovirus", comience a causar los estragos que se anuncian (presuntamente tiene una lista de efectos secundarios más graves que la enfermedad que presuntamente ataja), nos dirán, presuntamente, que el chinovirus es muy malo y que ha mutado presuntamente, porque lo que esta gente se ha fijado como objetivo en su agenda es matar, de una manera o de otra, hasta al gato y al periquito que referíamos arriba. Eso sí todo muy presuntamente y en nuestra modesta opinión gracias a la menguante libertad de expresión que todavía disfrutamos. Presuntamente.

Porque no se engañen, o por esta enfermedad, o por su puñetera vacuna obligatoria, o por la invasión Kalergi o por el hambre que ya tenemos, no desean dejar con vida nada que recuerde algo de lo que fue la Europa blanca.

martes, 10 de noviembre de 2020

Síntomas del fin de las democracias liberales

Es como una maldición. Igual que las trompetas del Apocalipsis, hay unos indicios que anuncian inequívocamente que una democracia liberal se halla en fase terminal. E ineludiblemente, se van certificando con mayor o menor número de matices, pero cumpliendo las siguientes premisas.

Todas las democracias liberales parecen estar condenadas a acabar entre pucherazos, fraudes y resultados electorales cocinados a conciencia, otra cosa es que los partidos "perjudicados" lo quieran denunciar o consideren que deban denunciarlo sin perjudicar a sus propios intereses que, obviamente, no son los de la nación. Lo de "la verdad antes que la paz" sólo lo decimos unos cuantos, máxime si la "paz" va con cargo al erario por ser un partido con representación parlamentaria y presencia institucional. 

Luego está el tema de las constituciones y las leyes. Es otro síntoma. Cuando los propios politicos "demócratas", los que presuntamente deberían dar edificante ejemplo, se dedican a vulnerar y a conculcar sus "normas" mostrando su enorme desprecio por ellas e incurriendo en el delito de prevaricación (cuando no directamente en la alta traición), es que la degradación del Sistema es muy profunda. Es posible que les suene este indicio en particular si el uso de mascarillas, cumplimiento de confinamientos y toques de queda no les ha terminado por enturbiar la razón. Constitucional.

Si además le añadimos la existencia de una enmarañada y creciente red de cloacas promovidas y sostenidas por el Estado (con dinero de los contribuyentes, que no es de nadie) para asegurarse su permanencia, y así sostener un vacilante Régimen que únicamente debería de necesitar el apoyo popular, estaremos hablando de un Estado cuasi mafioso al que no parará ley fundamental alguna para perpetuarse en el ejercicio del Poder. Los sicarios de ese Estado se saltarán las normas legales para pasarse la inviolabilidad del domicilio (sólo posible bajo orden judicial o con sospecha de flagrante delito) por el forro de sus caprichos. Evidentemente, para un Estado con este síntoma, todo es flagrante delito porque todo está prohibido.

Y, como último síntoma pero no menos importante, un colaborador necesario para difundir los mensajes que corrompen una sociedad: Los medios de comunicación o, como se refiere a ellos nuestro capitán, los "medios de manipulación". Estos actúan como somnífero de la sociedad dejándola a los pies de los caballos de los que ejercen el Poder, completamente inerme y a su merced, imposibilitando la reacción natural contra un Régimen corrompido y que corrompe todo lo que toca, que contagia la miseria, la ruina y el hambre salvo que se pertenezca al distinguido club de los elegidos que cortan el bacalao o de sus brazos armados, que además acostumbran a erigirse en portavoces del pueblo. Los medios de manipulación son cómplices porque cubren con un manto de silencio lo que no interesa que se publique, incluso algunos de sus profesionales (o mercenarios) pueden llegar a tener la osadía de instaurar agencias que le digan al ciudadano qué noticia es veraz y cuál no lo es. Alguno hasta se extraña de que vaya cuajando la citada denominación de "medios de manipulación", cuando, efectivamente, esa es su función, manipular a conciencia la opinión pública para "orientarla" en el sentido deseado por los que dan las directrices.

Y ya sabemos "quiénes" dan las directrices...

martes, 3 de noviembre de 2020

Elecciones en Estados Unidos

La actualidad nacional y europea es tan exigente en su atención que no nos ha permitido abordar las elecciones presidenciales norteamericanas que tienen lugar hoy. Sabemos que lo que vamos a decir no gustará a muchos de nuestros lectores, pero nos debemos a nuestra independencia y honestidad intelectual como bien conocen.

No nos duelen prendas en afirmar, que, en todo el siglo XX y lo que llevamos de este, salvo quizás el "verso suelto" que fue Kennedy (y aun este con más sombras que luces), los candidatos que llegan a la cita electoral del "primer martes después del primer lunes de noviembre" para ocupar el despacho oval, están más que controlados por ese Poder en la sombra que se denomina comunmente como las "Élites". Y procuran no dejar margen de error.

Por eso, después de cuatro años, y teniendo muy presente lo que ha hecho el actual presidente de los EEUU, creemos evidente que la capacidad de maniobra de que dispone es muy escasa, y ni siquiera nos consta, a través de algún mínimo gesto, que pretenda quebrantar sus límites. Israel y el lobby vinculado al Sionismo seguirá tutelando la política estadounidense, y el pueblo norteamericano continuará implicándose en la defensa de Israel: Sólo un mal paso de la China comunista o un cataclismo contra las fuerzas del NOM podrían alterar ese sempiterno propósito. 

Creemos también que las "confidencias" de Q han quedado lo suficientemente desacreditadas por no cumplirse sus optimistas pronósticos, tanta es su desconexión con la realidad que luego se ha comprobado, que no concebimos que haya alguien aún que se las crea. Los miles de arrestos que se iban a producir, con nombres muy conocidos del mundo cinematográfico y politico norteamericano, se han quedado en agua de borrajas sin que ello suponga que las sospechas que se cernían sobre ellos se disipasen, más bien al contrario. Cuando el río suena...

Por eso concluimos nuestro Editorial testimoniando nuestras reservas acerca de que un presidente, cualquiera, vaya a cambiar el guión que el NOM ya ha escrito para estos próximos cuatro años, tanto para los EEUU como para el mundo (otra cosa es que les dejemos), gane quien gane hoy en las elecciones norteamericanas, sellando el propio Destino de aquella nación y de la sociedad que la anima.

Y ese guion que estamos combatiendo, por cierto, es el de la más malvada distopía que cabía imaginarse...

martes, 27 de octubre de 2020

La aspiración de ser personas

Si este siglo XXI merece un adjetivo, entre los muchos que se nos ocurren, es el de kafkiano. Otro, ex aequo, podría ser el de esperpento. El siglo que prometía ser el que nos llevaría a las estrellas y en el que estamos estrellados. Un desastre.

Entre gobiernos que no gobiernan para sus ciudadanos porque prefieren servir a extraños y poderosos clubes antes que su servicio público; asesinos que se mueven impunemente (y en España incluso pueden terminar cobrando del erario); trabajadores que no trabajarán porque un virus es pretexto para acabar con la Economía Nacional, y Derechos Fundamentales que son conculcados porque una suerte (mala) de histeria colectiva patrocinada por los medios de manipulación se ha extendido por doquier, es posible decir sin duda alguna que nos hallamos ante el escenario distópico más terrible, y que sólo la suma de novelas y películas distópicas alcanza a describir.

Sin embargo y aun a pesar de que todo ese panorama sea apocalíptico, hay algo peor. Tal parece que la demencia se ha asentado en amplias capas de las poblaciones que están llamadas a ser reemplazadas por el Plan Kalergi, y en lugar de poner pie en pared y revolverse contra este estado de cosas con todo el vigor posible, nos topamos con que son los primeros que reclaman medidas que no sirven para nada más que atentar contra sus libertades y, suponemos que en poco tiempo a tenor de tratamientos eugenésicos y vacunas obligatorias, contra sus propias vidas. 

Creemos que la situación es irreversible. El punto en el que estamos no permite abrigar esperanzas, y nosotros ya no hablamos de si va a acaecer la Ruina y el Desastre, sino de cuándo sobrevendrán estos. Con las Policías pendientes de lo que hacen los contribuyentes en sus domicilios, de cómo, cuándo y cuántos salen a la calle, en lugar de impedir delitos como que "okupen" viviendas (por la kara, como bien decía ayer nuestro capitán); y vigilar fronteras y deportar a los invasores (porque lo son, lo que están trayendo son hombres en edad militar, nada de familias o "refugees" que procedan de países en conflicto); que la situación va a terminar en sangre ya no es una opinión sino una certeza.

Y la única esperanza es que tras esa monumental catarsis, una purificación en toda la sociedad, los que queden sean capaces de sacudirse el yugo judeomasón que nos impide respirar libremente (literal), que nos esclaviza, (y que nos esclavizará más todavía); y construyan una sociedad donde los niños puedan nacer y crecer sin miedo, donde los adultos trabajen y formen familias, y en la que los ancianos rindan sus vidas en paz y sin que les "empujen".

Resulta que exigir lo imposible es aspirar a ser, simplemente, personas.

martes, 20 de octubre de 2020

Las Puertas del Infierno

Los actuales ataques contra la Fe Católica no son actuales. Viene siendo así desde que Cristo inició su actividad pública. Lo que sucede es que muchos católicos lo son por "inercia", "tibios" en el mejor de los casos y no por la convicción de que ser católico es ser militante, una suerte de soldado permanente contra el Mal y contra Lucifer, asuntos estos incluso de los que demasiados católicos, al menos nominalmente, dudan en la práctica y a los que no conceden más crédito que las consejas de pueblo o los cuentos para niños.

Sin embargo, el simple y trágico hecho de que los cristianos en general, y muy particularmente los católicos, estén sufriendo una sistemática persecución y aniquilación en este siglo XXI que tanto llena la boca de los progres, es la mejor prueba de que la Fe Católica es la auténtica, ya que se denigra, escarnece y asesina a los nuestros mientras que a los demás ni se les toca o aun se les enaltece. El príncipe de la Tinieblas y su gentuza son así de selectivos y sus hechos les delatan, no en vano se dijo que "por sus obras les conoceréis".

Si es lamentable todo esto, y augurio de que se van a abrir los Últimos Días ante nosotros, resulta más insoportable si la propia Dirección de la Iglesia coopera abiertamente en su destrucción con sus cómplices silencios ante los asesinatos que padecemos los católicos, la destrucción de edificios religiosos (algo a lo que España no es ajena, veánse las intenciones del gobierno marxista de demoler la Cruz de los Caídos) y la ofensiva generalizada contra el Derecho a la Vida en forma de leyes tan demoníacas como las del aborto y eutanasia, sin olvidar todas las medidas legales que arremeten contra las familias blancas y la preservación de nuestra Historia.

No es asombroso, ni tan siquiera sorprende que el Mal haga el mal. Tampoco que las Puertas del Infierno se hayan abierto de par en par y que todos los demonios anden correteando por doquier, (si no lo cree, puede comprobarlo dándose una vueltecita por una gran ciudad de Occidente). Lo que nos deja atónitos es que los primeros que deberían estar presentes en este combate tan singular y tan antiguo se pongan de perfil como si la cuestión no fuera con ellos y no se aprestasen a seguir salvando almas. Pues no. Siguen las directrices del golpe de Estado multinacional que el Nuevo Orden Mundial nos sigue asestando, por poner dos sucintos ejemplos, aconsejan que usemos mascarillas "no sea que nos muramos" (la vida terrenal no debería de importar a los príncipes y ministros de la Iglesia, sino la Vida Eterna), y toleran que el aforo de los lugares de culto sea limitado mientras que el agravio comparativo con respecto a otros recintos públicos (laicos) está servido.

Claro está que viendo quién ocupa la Sede, todas las incógnitas y extrañezas se disipan. Si la propia Masonería se felicita de una Encíclica tan "fraternal" como la "Totum Fratelli", es que algo se está haciendo mal, y nosotros creemos que deliberadamente además. Nunca cabe esperar elogios del enemigo, sobre todo si ese elogio nos sitúa en la línea de su Discurso. Afirmamos que el Pontificado de Francisco es heraldo de desgracias e infortunios para todos, y la antesala de ese sincretismo satánico que el Nuevo Orden Mundial anhela instaurar para acabar con el Mensaje de Cristo, convirtiéndonos en esclavos y arrebatándonos nuestra alma.

Se dijo que el Mal no prevalecería, y no lo hará; pero el Tiempo de la Siega se acerca, se separará la Cizaña del Trigo y aquellos a los que nos hizo libres la Verdad tendremos que dar Testimonio. Y los de la Cizaña y los tibios no van a acabar bien...


martes, 13 de octubre de 2020

Es por España

Cuando es España lo que está en juego, no podemos aceptar medias tintas, ni paños calientes. El Régimen viene dando claras de estar agotado desde que un gobierno tuvo que pactar con renegados (nos da igual que se trate de "moderados" o "radicales", porque de una manera u otra ambos desean la destrucción de nuestra Patria), y el modelo, además de ruinoso, ya no se sostiene por inoperancia y pervesidad manifiesta.

Lo de salir a la calle con cochecitos sólo sirve para que los marxistas se rían de los patriotas bien intencionados, pero engañados, que se han juntado con la derechita cobarde para seguir con lo mismo, es decir, desmovilizarnos y que no salgamos del redil. Hay partidos que simplemente se fundan para eso: Contener el descontento y la contestación, e impedir que ello se constituya en una amenaza para la supervivencia del Régimen, actuando como un dique que lo contenga y lo canalice de forma que no moleste. El gobierno del "Frente Popular 2.0" (como bien lo ha bautizado nuestro veterano en su Sección) pensará aquello de "que sigan protestando así", porque, a la postre, esa movilización no tiene efectividad ninguna. Salvo gastar combustible y que los servicios de Inteligencia del gobierno anoten matrículas para su uso en el futuro.

Tampoco nos parece de recibo que se vitoree a un señor que, teniendo más poder del que la gente cree (para empezar, es capitán general de los Ejércitos), se viene poniendo de perfil y no dándose por aludido con nada de nada, aunque le humillen, seguramente en la creencia de que así no le tocarán la Corona, lo cual aparte de falso es muy ingenuo, porque este Frente Popular 2.0 le removerá (opinamos que ya lo está haciendo) en cuanto pueda dedicarse a ello. Ser rey de España es algo muy serio e implica bastante más que hacer el Don Tancredo un día sí y el siguiente también. Ignoramos qué hay que tener en la venas para mantenerse impérterrito e impasible mientras se destroza el país, pero presumimos que, amor por España, más bien poco. Así que son poco comprensibles los "viva el rey" cuando su pasividad le sitúa entre los problemas que sufrimos.

Les diríamos a los señores que tienen en sus manos este "tráfico" de disgusto ciudadano que lo materialicen de un modo más militante y permanente. Los brazos armados de los marxistas, que son varios y subvencionados a conciencia con cargo al erario que manejan a su antojo, se mueven mucho mejor cuando se trata de intimidar y de "tomar la calle", aun siendo cuatro gatos. No entienden otro lenguaje. Sabemos de sobra que, a personas de orden y acostumbradas a convivir desde el respeto, les cuesta un enorme trabajo ser más activos, vociferantes incluso; pero España bien merece ese esfuerzo. Porque todo lo que se haga como ayer causará una sonora carcajada entre los lacayos del Nuevo Orden Mundial que, por cierto, no creemos que sean distintos los que convocaron la "movilización" de ayer, a tenor de lo melifluo que fueron los paseos en coche. Y encima facilitando los datos asociados a la matrícula de un vehículo. Tienes la ventaja de lograr el anonimato para tus manifestantes gracias a la mascarilla (algo bueno debía tener esa inutilidad) y la echas por tierra, poniéndole más fácil al enemigo la identificación (que lo harán, no les quepa duda) de los "participantes"... Es complicado hacerlo peor. Complicado o que formas parte del problema.

No pretendemos ganar una ovación con este Editorial de hoy porque sabemos que no va a ser grato para muchos de nuestros lectores. No tenemos ninguna vinculación con siglas, ni con plataformas, ni con movimiento alguno. El límite de nuestra independencia intelectual es el modesto servicio a España que prestamos desde este Digital desde hace siete años. Y creemos, honestamente, que lo de ayer no sirve para gran cosa. Ni siquiera para que se sientan molestos u ofendidos los enemigos de la Patria.

Seamos más imaginativos. Es por España...

martes, 6 de octubre de 2020

El cuento de los verdugos y otros cuentos

Les salió muy bien la primera vez y ahora están en repetirlo. Saben de sobra que las decenas de miles de muertos encallarán en juzgados y tribunales y que no tendrán consecuencias porque resulta muy pueril e ingenuo pensar que el Régimen se va a autocastigar. Acabarán en el olvido, como los asesinados por el terrorismo marxista, por el engaño de la Colza, como tantas y tantas otras cosas que han sucedido en esta adulterada "demoniocracia", (ciertamente, el peor veneno para España). No hubo apenas protestas durante el estado de Alarma padecido en primavera, y no las habrá ahora con una reclusión que ni siquiera está amparada por ese estado. Es como los delincuentes: La primera vez que hacen una fechoría se preocupan de buscarse un subterfugio, un pretexto; las siguientes lo perpetran con el descaro y la osadía de quien se sabe impune.

Contaba el capitán en su Sección, resumidamente, el relato de los verdugos y el reo, muy castellano, muy antiguo y muy poco conocido, en el que se narra la discusión de aquellos por ver cómo ajusticiaban al condenado, y para más pitorreo además, le solicitaban su opinión al respecto para dirimir su disputa. Pues esto es España hoy: Dos gobiernos, uno regional y el otro central, viendo la manera de acabar con nuestra Patria a cuento de un cuento, y buscándose la aprobación de una opinión pública a la que le va a hacer mucha gracia recordar este suceso cuando el hambre se instale aquí por bastante tiempo, porque la inmensa mayoría aún no se ha enterado, vamos que ni siquiera lo sospecha, de que esto no va de un virus que parece haberle cogido gusto exclusivamente a nuestro país, no. De lo que realmente va es de conculcar y destruir los Derechos Fundamentales de los españoles, recogidos parcialmente en una Constitución de inspiración masona (por lo que "ellos" deberían de ser los primeros en protegerla y es justo al contrario). 

No descubrimos nada si afirmamos que esa misma Constitución ni ha llegado a entrar en vigor en amplias partes de la geografía española. Sin embargo, lo que la ha derogado de facto y la ha convertido en papel mojado es el papel de unas "Autoridades" que se han unido entre sí para traernos la enfermedad, la muerte y la ruina, porque a los difuntos por mala praxis médica y simple abandono, hay que sumar los fallecidos, perjudicados por la desatención de un Sistema Sanitario para el que todo es Covid y que no se preocupa por otras afecciones muy graves y que no han recibido tratamiento alguno; así como los futuros empresarios quebrados y los futuros millones de parados. Todo un luminoso panorama traído por esa sobrevalorada y tarada demoniocracia "que nos hemos dao".

Sin duda les salió muy bien y buscan repetirlo porque ha quedado demostrado que el español traga con todo, con que le metan gente en su país para empobrecerlo y hacerlo inseguro; con que les metan en sus casas aprovechando un virus que no es "natural"; con que les quiten su domicilio delante de sus narices con la total y absoluta inoperancia de las FCSE que se conoce que están más para sancionar a los ciudadanos que no llevan mascarillas al aire libre; con que les dejen sin su medio de vida; con que les atraquen un día sí y otro también, ya por vía fiscal o a través de los seres de luz que nos pagan las pensiones...

Seguro que ustedes pueden continuar esta bochornosa relación...

martes, 29 de septiembre de 2020

Con Armenia

No comprendemos muy bien que esta Europa se deje comer la tostada por Turquía, en particular, y por los países musulmanes, en general. Cierto es que esta Europa demediada y castrada, hija de la Ilustración y de los usureros, ha sido parida en las logias al igual que la Turquía de Ataturk, (que también era masón). Esta Europa enana y llorica poco tiene que ver con la que se enfrentó al rabioso Islam otomano durante siglos y que mancilló (y continúa haciéndolo) Constantinopla para vergüenza de la Cristiandad. 

Sin embargo, a pesar de los culebrones de tres al cuarto con que los medios de manipulación se afanan en emponzoñar nuestra vista, y que pretenden mostrar la imagen de una Turquía moderna y europea, ese país enseña su verdadera naturaleza a cualquier espectador avisado en cuanto se le examina detenidamente. El fanatismo religioso se esconde tras las políticas de su gobierno, su odio hacia Cristo, hacia Europa y hacia Grecia, y su amistad con Israel, que es quien mueve los hilos para no perder la costumbre, les delata. 

No nos cabe la menor duda de que tras la nueva edición del conflicto entre Azerbaiyán y la cristiana Armenia (el primer país que se convirtió oficialmente al Cristianismo, como muy bien apuntó en su comentario de ayer nuestro capitán), a cuenta de Nagorno-Karabaj, se halla, y de manera bien poco disimulada, la mano y el apoyo de los turcos, que ya cometieron un genocidio contra los armenios durante la I guerra mundial, por la que nadie les ha pedido cuentas porque, claro, sólo eran cristianos los asesinados en masa, y de todos es conocido que hay muertos y muertos, y que las Tenidas y otros elementos determinan quiénes importan.

Así que nos unimos a lo expresado excelentemente por nuestro veterano en la tarde de ayer, y deseamos que la pequeña y vieja Armenia, fiel a los Evangelios en toda ocasión a lo largo de los siglos, tenga éxito en esta guerra de supervivencia que va a mantener contra sus enemigos.

Que no se engañen, también son los nuestros.

martes, 22 de septiembre de 2020

Del deshonor y la guerra

No, no es una epidemia. Las epidemias que ha padecido la Humanidad a lo largo de la Historia han dejado cadáveres en las calles y diezmado familias. Esto es otra cosa: Un autogolpe de Estado para reducir al género humano a una esclavitud tecnológica, y a los españoles nos ha tocado la desgracia de ser conejillos de indias en todo este experimento, a ver cuánto castigo nos infligen sin que nos revolvamos. Nos hace gracia el cinismo sin límites de la clase política, que habla y habla de las bondades de una Constitución que es papel mojado (realmente nunca fue otra cosa en regiones enteras de España), cuando todos los gobiernos que padecemos (locales, autonómicos y el central) están a lo mismo; cuando el parlamento en pleno, todos los partidos de una manera u otra, respaldan el atropello casi diario que perpetran contra nuestros Derechos y Libertades. Y con el cuento este del virus de diseño, el español corriente sólo proclama un nuevo "vivan las caenas" a mayor gloria de una Ciencia y de unos científicos que han dicho una cosa y la contraria, por ver si aciertan, con un virus manufacturado. Sin embargo, no hay peor virus que el miedo, y ese se halla por doquier en una sociedad que ya era cobarde, inculta, inmadura y desinformada a fondo.

Sinceramente, no creemos que venga reacción alguna de una sociedad que permite, en un alarde de masoquismo y mansedumbre sin precedentes, que la humillen, sometan y ofendan continuamente. No lo hizo cuando mataron a sus mayores sin autopsias e incinerando sus cuerpos para impedir cualquier posterior depuración de responsabilidades (no nos vale eso de que se denuncie porque sabemos de sobra cómo acaban los pleitos contra este corrompido Régimen). No lo hace ante el abuso que se está cometiendo con los más pequeños, que ya sufren hasta un comisariado sanitario en los centros para ver si asisten o no (y si es así, que un protocolo los arranque de sus familias para Dios sabe qué propósitos). Las FYCSE, sumándose el Ejército, ya tiene facultad para violentar los domicilios particulares, entrar y agarrar a los que se les parezca oportuno, que serán disidentes y parientes bajo el enunciado de "Covid", porque todo empieza a ser Covid, hasta los uñeros; y asegurarse que el español corriente mire para otro lado y se diga una vez más el consabido "mientras a mí no me toque". Esto va a ocurrir cuando se tiene un ejército mercenario y no nacional: Con soldados de reemplazo no se atreverían a esto, porque son hijos de España. Ese era el objeto de tener una ciudadanía en armas, que se pudiera defender ante cualquier abuso de los que mandaban, aparte de las agresiones extranjeras (que también las tenemos en unas fronteras que no se guardan ni se defienden). Con los profesionales que nos dejó el señor Aznar (muestra clara de que el problema ya no es un partido u otro, sino el Régimen al completo), todo es posible, para mal, porque cobran del gobierno pero con nuestro dinero. Cornudo y apaleado: Esta es la descripción del español corriente. Veremos qué hace cuando le ataque el hambre, a ver si con eso se conmueve, ya que los suyos se la traen al pairo como se deduce de lo que llevamos vivido.

Hasta los obispos se hacen los suecos. Ni una mala palabra ni una buena acción, como el Heresiarca de su patrón, que si dice algo que figure y sea coherente con los Evangelios es porque se ha equivocado. Abandonan a su suerte a los monjes de una Abadía y a la Cruz que expresa mejor que nada el final de una sangrienta contienda civil. Los herederos de los que la iniciaron quieren demolerla, y los obispos se ofrecen para "resignificar" ese espacio. No nos cabe ninguna duda de que los Mártires de la Iglesia, los asesinados por la persecución del Frente Popular por razón de su Fe Católica tienen que estar removiéndose de santa indignación en sus tumbas. Frágil memoria la del pueblo español, que no ha transcurrido ni un siglo y vuelve al mismo camino de perdición. Indolencia, ignorancia e impasibilidad: He aquí las tres íes que aseguran el Destino de cualquier nación... en el olvido.

Un personaje histórico, que no nos suscita simpatía alguna, afirmó que "os dieron a elegir entre el deshonor y la guerra, elegisteis el deshonor y tendréis la guerra". Si no era atinada la frase en su momento, ahora bien precisa es su aseveración. 

Lo malo es que no tenemos noticia alguna de borrego alguno que se haya alzado cuando le llevaban al matadero...

martes, 15 de septiembre de 2020

El rebaño

Por esa difusa y ambigua Ley de Vida que se habla comunmente, entendemos que se encaja mejor la muerte (natural) de los mayores que la de nuestros pequeños y jóvenes. Lo cierto es que no hay Ley ninguna, e históricamente era muy habitual que los hijos más pequeños se nos fueran de la mano de la Parca, lo mismo que las mujeres jóvenes en partos complicados, o los jóvenes en las guerras que manteníamos. Simplemente porque no hay ninguna Ley. Simplemente porque la Humanidad ha convivido toda su Historia con las más variadas calamidades y enfermedades, y por eso, con la Muerte misma. Todo ello contribuyó a crear una conciencia del sacrificio por los nuestros, de abnegación por tener una vida, que se halla muy lejos del egoísmo actual.

Eran las tristes vicisitudes que venían a asaltar las vidas de nuestros antepasados. Y no por ello perdieron sus ganas de vivir, sabiendo de sobra que el día menos pensado la propia Desdentada les sacaría a bailar la macabra danza que todos conoceremos, por mucho que la sociedad de nuestros días se empeñe en recrear una ficción de inmortalidad tan vana como pueril. Nos preguntamos cuál habría sido el comportamiento de nuestros contemporáneos en un entorno de continuas epidemias de Cólera, Tifus, con la Tuberculosis segando vidas, con bebés falleciendo por un mal aire (como se solía decir), y parturientas que no sobrevivían al alumbramiento, dejando a sus maridos con familias enteras, entonces más extensas; todo sazonado por la impotencia, por el temor ante lo desconocido, por saber sobradamente que no se era dueño del propio tiempo de vida, siendo ello una suerte de dadivosa propina que concedía el Destino a modo de galardón. No, no es tan lejano en el tiempo, y existen mudos pero elocuentes testimonios gráficos en forma de fotografías si, morbosamente, se deciden a esa truculenta búsqueda.

Sin embargo, nos hallamos en la esquina que pasa de la segunda a la tercera década del siglo XXI, y nos topamos con una pintoresca negación, que es otra de las reacciones que suscita la realidad de la muerte: El Hombre de las sociedades desarrolladas mantiene la actitud de que la muerte no le tocará, es más, se le encasillaría en una eterna adolescencia a tenor de su indumentaria y de sus conductas. Se pretende tener la apariencia de la juventud el mayor tiempo posible como si ese fuese el infalible conjuro para tener distante a esa muerte que se quiere evitar, inutilmente, a toda costa. Y cuando dicho sortilegio ya no tiene efecto porque la edad no perdona, las familias apartan a los viejos en residencias, hecho este que no tiene precedentes en la Historia, para que cuando se vayan de verdad, no se note tanto porque ya no estaban. Antes era tan raro que alguien llegase a la vejez, que eran tratados como tesoros de sabiduría y compartían hasta el último de sus días con los suyos. Ciertamente que antaño se vivía menos tiempo, pero tenemos para nosotros que esa vida era más genuina y auténtica que la vivida ahora, tan aséptica, tan juvenil, y tan acojonada que no es vida, sino otra cosa más parecido a vegetar y a consumir sin rechistar, que es justo lo que desean los que manejan el cotarro.

No esperamos que los que vieron irse por la posta a sus mayores, solos y abandonados, vayan a hacer nada porque sus hijos estén sufriendo. Esa podría ser la mejor definición del egoísmo social que se respira (a pesar de mascarillas) por doquier. Que no toquen nuestra vida, que no nos pongan en peligro, no nos compliquemos la existencia, que se joda el prójimo si apenas puede respirar, que le den a nuestros hijos si no permitimos que nazcan, que se fastidie el viejo si le eutanasian, que se vayan a la mierda nuestros Derechos Civiles; por el contrario, sigamos con el fútbol, con el último escarceo sexual del mamarracho de turno, con las mentiras de los medios de manipulación y, sobre todo, con ese abismo de ignorancia inoculado a conciencia por los Innombrables (judeomasones) que manejan el cotarro, que sin lugar a dudas, han creado un rebaño (que no sociedad) a la medida de sus tenebrosos proyectos.

martes, 8 de septiembre de 2020

El retorno sin vuelta

El final del verano, en el hemisferio norte, se va acercando de manera inexorable. Sin embargo, no crean que ese hecho significa el fin del calor, porque el otoño se nos antoja calentito. Nuestra Sección "La memoria del capitán" lo ha ido avanzando y describiendo con la estupenda claridad que acostumbra nuestro veterano, al que agradecemos desde las líneas de este Editorial el haber mantenido alzada durante el estío, la imaginaria bandera de este modesto digital que es Metaparte.

Toda vuelta, tras un periodo de asueto, más o menos anormal, se hace dura. Este retorno lo es, además, porque todos intuimos que, en poco tiempo, lo del virus nos parecerá un tema secundario comparado con los millones de parados, las decenas de miles de empresas quebradas, la Ruina y el hambre que este golpe de Estado multinacional (ya fallido en muchos países merced a una cuidadanía que no se somete) traerá a nuestra Patria. Creemos que entonces les dará igual quién lleve mascarilla y cuántos familiares visiten un domicilio a esta Stasi de vecinos chivatos y de Cainismo colaboracionista, constituida espontáneamente y cuyo antecedente más cercano se remonta a los días de la guerra civil. Es lo que pasa cuando no hay qué llevarse al estómago, que todo lo demás se nos antoja accesorio porque lo principal es sobrevivir.

Tampoco se sorprendan entonces del papel que vienen ejerciendo las FCSE porque su papel represivo hacia el español se redoblará. Como ya saben, "si son morenitos, no hay delitos", pero ¡ay! de aquellos españoles que se atrevan a revolverse contra esta nueva anormalidad (y monstruosa añadiríamos) porque la eficacia en el cumplimiento de las órdenes que observen estas FCSE se verá contrastada en su demérito. Lo que es deliberada inoperancia contra okupas, menas, mafias y tráfico de personas (o "invasores" dado que se hallan en edad militar y con pocas trazas de estar pasando calamidades), se tornará eficiencia inusitada contra el español al que, lo comprobarán, obligarán a vacunarse si no lo hace voluntariamente, entre otras medidas que preparan. 

El final del verano ya está casi aquí. Nos gustaría pensar y afirmar que la vida seguirá su monótona cadencia. No obstante, tenemos la certeza de que nada volverá a ser igual porque hay sucesos que ya no tienen redención, perdón o enmienda, como daños irreparables que son. Prestigios que se diluyen en un servil seguidismo, confianzas que se quiebran, amistades que se esfuman para convertirse en enconadas enemistades y simpatías borradas por borrascas de mentiras. Efectivamente, nada volverá a ser igual.

Hay retornos que no implican volver porque son retornos sin vuelta.

lunes, 15 de junio de 2020

Feliz verano (si es posible)

Nuestro Editorial de hoy es el último del presente curso 2020-21. Dios mediante, volveremos en la segunda semana de septiembre, siempre que nos lo permitan las circunstancias y las autoridades, dado que es muy aventurado establecer seguridades de cara al futuro tal como está la situación que padecemos. Agradecemos a SOCESBEL el apoyo y cobertura que nos ha brindado en todo momento y, con especial mención, la plena libertad para abordar cualquier tema que hemos desgranado.

En este curso que cerramos hoy, hemos pretendido, desde nuestra honestidad intelectual, expresar nuestras certezas y manifestar nuestras opiniones mientras nos dejasen, por encima de advertencias, amenazas y otras formas de aviso que suelen utilizar nuestros valientes y furibundos detractores. Lo hemos hecho en toda ocasión y sin autocensurarnos, y así seguirá siendo mientras el Señor sea servido de ello por medio de nuestra modesta contribución, para abrir ojos y mentes, ante lo que ciertos colectivos, muy elitistas, quieren imponermos a través de epidemias, ruinas y otras imaginativas maneras de esclavizarnos.

Así que, bajo la Voluntad del Altísimo y con la Protección de la Santísima Señora, regresaremos en septiembre con nuevos bríos para satisfacción, esperamos, de las muchas personas de bien que nos hacen llegar sus mejores deseos hacia este Medio Digital, aprovechando estas líneas para agradecérselo vivamente, que entre tanta advertencia se valoran más aún unas palabras de aliento.

La sección "La memoria del capitán" seguirá publicando mediante su Canal de Telegram, con la periodicidad imprevisible que nuestro querido veterano acostumbra.

Que tengan feliz verano en la medida de lo posible, y que Dios nos guarde.

martes, 9 de junio de 2020

El silencio de los borregos

La verdad es que resolver el asunto del tema que ocupa nuestro Editorial resulta complicado en bastantes ocasiones. Lo confesamos sin ambages. Tan extenso es el menú del drama que nos ofrece la actualidad, que abordar una cuestión significa dejar otras no menos trascendentales en el tintero; y munición para nuestros críticos, que los tenemos, y numerosos para nuestra desgracia, que esa es la maldición de los que persiguen la Verdad: Que molestamos.

Hay un colectivo, poderoso e influyente, que es fiel a las directrices de un prócer que dictaminó, hace casi cien años, que la Raza Blanca sobra en Europa, y que había que meter velis nolis a África entera en nuestro continente, y en ello andan empeñados sus lacayos, que gobiernan aquí (risas) y en otros países de nuestro entorno, en traerlos a destajo, a que nos impongan sus costumbres, como la violación sistemática de las mujeres blancas o la ablación del clítoris de todas las que se les pongan a tiro, que en eso no harán distingos; y que el blanco quede preterido en sus propios países de origen, frito a impuestos, bajo persecución antimasculina, con hipotecas-tumba y demás  herramientas de los usureros, muy útiles a la hora de impedir que el europeo conciba siquiera la idea de formar una familia, blanca, por supuesto, que es lo natural de toda la vida por estos lares.

A todo ello, que no es poco, le van a sumar ahora la basura pagada por Soros y por los chicos de los millones que están detrás de este menda, que es el cuento de que que las vidas negras importan, como si las de los demás valiesen una higa, lo que sí se puede deducir del comportamiento de los que protagonizan algaradas y motines, más preocupados por la víctima de una operación de falsa bandera, cuyo rostro fue publicitado por la Fundación Obama días antes de los hechos (y que ya ha sido oportunamente borrado); que de los miles de muertos que ha dejado la lamentable inoperancia de un gobierno (risas descontroladas) más preocupado por su agenda judeomasona que por el bienestar de la Nación ante una epidemia de diseño.

No alberguen esperanzas porque esta gentucita ha decretado que el mundo que conocimos no volverá más. Sólo queda combatirles como Hombres o claudicar y formar parte del silencio de los borregos.

martes, 2 de junio de 2020

De revueltas y verborreas, o sea

Lo malo de las falsas banderas es que apestan de lejos y cada vez las detectamos antes. Es lo que tiene abusar de este tipo de operaciones, que al final se conoce su firma; y no existe ningún Servicio de Inteligencia como los que describen en las películas, aunque a los chicos de los millones, que tambien manejan la Industria cinematográfica, les gusta vender una imagen de omnipotencia que no es cierta. Todo lo que hace el ser humano lleva en su seno la imprecisión y el error, y muchas de esas "operaciones" son tan chapuceras que deben de ofender a sus propios becarios.

Esta ola de disturbios en EEUU y en parte de Occidente ha sido generada para desestabilizar todavía más a sus sociedades. Como el Covid19 (hasta que mute o fabriquen otro, que no duden de que lo harán) no tiene mucho recorrido porque ha perdido gran parte de su letalidad, y lo de su famosa vacuna va siendo contestado clamorosamente, siendo muchos los que pedimos abiertamente que se la ponga el señor Gates y sus fans donde mejor les aproveche; la judeomasonería de costumbre ha vuelto a lo que mejor sabe hacer: A conspirar y a generar división y enfrentamiento allá donde mete sus asquerosas manos. Sin embargo, como los que trabajan para ellos distan mucho de ejercer la inteligencia, ignoran que alguna de sus operaciones desmontan las virtudes de sus recomendaciones: El "Multiculturalismo" es una basura además de una mentira; y el rollo de los contagios por el Covid19 parece que no es de aplicación en las manifestaciones y revueltas de sus perros rabiosos, porque sus jaurias no respetan la distancia social ni llevan mascarilla, salvo que aceptemos las capuchas de las sudaderas de raperos y de yonquis como equivalente protector frente al virus de diseño. como ya dijo alguien, "no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo", y lenta pero inexorablemente, cada vez más personas se percatan de qué y quiénes están detrás de antifas, ong's kalergis, filántropos, expertos, musiquillos, famosetes de alcoba, progres en general, organismos supranacionales y demás escoria satánica.


La incontinencia verbal, coloquialmente "verborrea", se ha llevado por delante muchas carreras de políticos. Aquí no. El Régimen protege a sus empleados. Como hemos dicho en el párrafo anterior, y en alguna otra ocasión, la judeomasonería tendrá fondos, recursos y patrimonios ilimitados, pero sus lacayos, en lo tocante a la manifestación de su superdotada inteligencia, dejan bastante que desear. La última es que una ministra del gobierno (risas) español (¿?) tuvo, en su día, un ataque de sinceridad con una periodista, o sea tía. Es posible que por la fiebre de la enfermedad que ya tendría en esas fechas. Aunque nosotros creemos que ella es así, rompiendo reglas por la vida, o sea tía, superdrástica, te lo huro. No pasará nada porque lo bueno de tener un Régimen trucado que te protege, es que puedes hacer cualquier fechoría, cualquiera, que a los dos días otro escándalo lo dejará en el limbo. Esta gente es multiescándalo. Pero no pasa nada, o sea, que el churri es vice y manda mogollón. Y si no es así, ya habrá alguien en los juzgados que decrete su archivo porque esta institución, básicamente, existe para dejar a los españolitos de a pie sin sus bienes para entregárselos a los fondos buitre y demás tentáculos de esa judeomasonería que no nos cansamos de señalar.

Por cierto, llaman "democracia" a lo que no es más que una demoniocracia...

martes, 26 de mayo de 2020

Nada más, pero tampoco nada menos

Celebramos que nuestra Sección (que funciona como Canal en Telegram), "La memoria del capitán", esté suscitando bastante repercusión, dentro de la relativa modestia que rodea a Metaparte. Incluso tenemos un spin-off, denominado "La música del capitán", que recoge todas las sugerencias musicales del Veterano en su Canal. Nos alegra y nos da pie para abordar nuestro Editorial de hoy: El capitán hablaba ayer acerca de que los símbolos no son inocentes, y de que las banderas nacionales deben unir, pero en España eso es imposible.

Es fundamental, para que una bandera logre unir, que todos sus nacionales sientan algún tipo de afecto, por mínimo que sea, por su patria. A los alemanes no les detuvo la Enseña del III Reich, cuando su Patria les emplazó a defenderla. Eso demuestra el amor que los germanos sentían por su país. Todos, incluso ancianos y niños al final, defendieron Berlín con gallardía frente a las hordas rojas. Las violaciones masivas, saqueos y crímenes de guerra que perpetraron los efectivos del Ejército Rojo quedaron impunes y gozan de simpatía entre ignorantes y tontos útiles, pero esta es otra cuestión. Una bandera siempre une, pero precisa que sus hijos tengan algo de amor por su país para que se haga ondear orgullosamente,

Y ese es el nudo gordiano del problema: Que no hay dos Españas, como se dice tópicamente. Hay una España que no se avergüenza de su Gloriosa Historia, aun con sus sombras, como en toda vieja nación que se precie; que no denigra y hace escarnio de nuestros Símbolos Nacionales, y sobre todo y lo más importante, que no considera a sus compatriotas como ciudadanos de segunda frente a los chicos que nos meten los entusiastas del Plan Kalergi, cuyos efectos son palpables, por decirlo suavemente. Luego está otra cosa, que los ingenuos denominan la otra España, pero que ni siquiera merece ese nombre porque les resulta repulsivo: Verán cualquier bandera extranjera, o la roja soviética, que tanto dolor y muerte ha sembrado, o cualquiera de las muchas mamarrachadas paletas que el Régimen del 78 ha diseminado por España para que tengamos otro motivo de disensión, no sea que nos unamos y, como dijo, palabra arriba o abajo, el insigne judío Kissinger, "una España fuerte no es recomendable para nuestros intereses". Insistimos en que ese es el gran y grave problema de nuestra Patria: Que existen muchos españoles, da igual que sea por convicción o porque les han engañao a conciencia, que reniegan de ser lo que son, y en esa traición permanente está su pecado y su interminable Purgatorio, porque nunca serán otra cosa más que españoles.

Parafraseando a José Antonio, "nada más, pero tampoco nada menos"...


martes, 19 de mayo de 2020

Dele Dios mal galardón

Si de algo nos preciamos en Metaparte es de hablar claro. Sabemos, y es natural, que se pueden compartir nuestras opiniones según las ocasiones y los asuntos, pero nosotros manifestamos nuestras certezas y opiniones sin restricciones ni limitaciones. Si nos van a censurar los marxistas, y es muy probable que lo terminen haciendo, no será por haber andado con tapujos autoimpuestos para evitar consecuencias no deseadas. Como en la fábula del río, el lobo y el corderito, por muchas buenas razones que se esgriman, cuando vienen contra ti solamente cabe echarse al monte con una espada y un Rosario.

A nosotros nos parece estupendo que la gente se harte. Ya era hora de aplicar el jarabe democrático en otro sentido distinto al que acostumbran los que han tomado España como su cortijo, predio y botín. A cuento de una epidemia, han aplicado las políticas eugenésicas de los chicos de los millones, que seguramente tanta reunión con los Soros ha debido de tener alguna influencia. No nos cabe duda de que este gobierno (risas) es NOM en estado puro, como un buen número de los que padecen los países de lo que fue la Cristiandad. Sin embargo, y esto lo afirmamos con enorme pesar, los recambios que presenta el menú electoral, y que sean capaces de desplazar a la pareja de moda, ya anticipada por los Picapiedra, no van a mejorar la situación, como han demostrado en el pasado. El Marxismo es hijo natural del Liberalismo y el aparente enfrentamiento entre ellos es una calculada escenografía: Se complementan, y a la hora de la verdad, se unirán contra un adversario que les desafie, como bien nos muestran los hechos de la Historia. Y si no lo creen, examinen quiénes componían el bando aliado en la II guerra mundial, y quiénes regalaron media Europa a Stalin a su término.

Sí, lo de las caceroladas está muy bien, es muy festivo y a los participantes les crea la falsa ilusión de que hacen algo contra un gobierno (más risas) que se mueve entre la descarada traición, lo presuntamente delictivo, y lo presuntamente criminal ("jamón" es "presunto" en portugués, no haremos más mención hacia lo "porcino"). Que haya demoniócratas que pretendan excluir a patriotas de esas algarabías, resulta llamativo sin sorprender por la complementariedad explicada anteriormente entre marxistas y liberalitos (que incluso entre estos tienen familias que no se pueden ni ver). Con todo, no es más que una molestia, muy fastidiosa, sí, para alguien ensoberbecido hasta lo patológico; pero que no altera en lo sustancial a un Régimen antiespañol, corrompido, caduco, y con su cabeza visible clamorosa y vergonzosamente ausente, máxime si las FCSE se erigen en su brazo armado, más pendientes de cumplir órdenes tan discutibles como deplorables, tan lamentables como inmorales, que de ser fieles al Honor que les caracterizó en otras épocas de feliz memoria. Así que, siempre en nuestra humilde opinión, acaso sea momento de plantearse mejor pasar del ruido a las nueces, para que el miedo cambie de bando, como bien nos amenazaron los marxistas en su día.

Los patrones han cogido a la presa por el cuello y huelen sangre, por lo que se deduce que no nos van a soltar. O por la Ruina, usando sus fondos buitre para hacerse con el país a precio de saldo (algo de lo que ya saben, recordamos el episodio de la Bolsa londinense en los día de la batalla de Waterloo, bien descrita en esta película que no durará mucho en Youtube); o con otra cuestión: Ya se inventarán algo para meter en el redil a los díscolos. Por temor, diciendo que el virus ha mutado y es más letal, u otra enfermedad que ataque a los niños; o por pobreza, que viene a ser más o menos lo mismo, condenando al hambre y la miseria a millones de españoles, como ya hemos referido con la Ruina unas líneas más arriba. No lo sabemos. Aunque lo más triste sea, como en cualesquiera otros episodios de la Historia, que siempre habrá un don Nadie, algún Judas de balcón, para traicionar a los que estamos dispuestos a rescatar a nuestra Patria de las pezuñas del enemigo y para dar Testimonio de Cristo.

Como en el Romance del Prisionero, "dele Dios mal galardón".




martes, 12 de mayo de 2020

La pregunta

No nos cabe ninguna duda de que esto va a acabar muy mal. No sólo a escala nacional, sino incluso planetaria. Comprendemos que a los neganoicos les agrade más la táctica de la avestruz que, por cierto, no hacen eso que les achacan; pero los hechos son los que son, y son porque apuntan en la misma dirección. Y eso, queridos e ingenuos neganoicos, no es casual.

Tarde o temprano, usted, amigo lector, tendrá que elegir entre dos alternativas: O bien se pliega a todos los dictados y obedece las órdenes que impartan, desde la posibilidad de que le arrebaten a sus hijos para vacunarlos por el artículo 33 (no es casual el numerito) contra cualquier mal, habido o por haber, hasta que le inserten un chip bajo la piel como si fuera una mascota y sin rechistar porque los Amos le habrán convertido en un esclavo; o por el contrario, grita "no" como bien se explicó días atrás en nuestra sección de Telegram "La memoria del capitán", y pasa a la clandestinidad para convertirse en un combatiente, por aquello de que vale más una muerte de héroe que mil vidas de esclavo.

Los neganoicos no quieren verlo, bien por susto o porque la Ponzoña ha anidado en su alma. Ellos, sumisos y dóciles peones del NOM, prefieren los aplausitos, las cancioncitas que hace tiempo que nos resultan estomagantes, señalar a los futuros proscritos que osan desafiar el estado de Excepción (llamemos a las cosas por su nombre) y, por supuesto, negar, negar y negar lo que está pasando hasta una décima de segundo antes del sacrificio, como se acostumbra hacer con los borreguitos que se resignan y acatan silenciosamente el Destino que les han impuesto sus devoradores.

Así que, una vez más, reiteramos la reflexión. Las circunstancias, el porvenir, o como quieran llamarlo, les va a hacer esta pregunta: ¿Va a defenderse, va a proteger su vida y la de los suyos como personas que formaron parte de la última generación libre; o prefieren elegir la esclavitud del silencio de los borregos?

Piensen bien la respuesta porque cada vez nos queda menos tiempo...

martes, 5 de mayo de 2020

La peste y los cojones

Que la jugada del Covid19 ha servido para que nos estén colando lo que les da la gana, es algo que hemos venido denunciando por activa y por pasiva, tanto desde este Editorial como desde nuestra nueva sección en Telegram, "La memoria del capitán". Entre las medidas propias de los marxistas, ya está servida otra cuestión que siempre les acompaña: Una Ruina que dejará España como un solar, o como ya profetizó uno de los suyos, "que no la va a reconocer ni la madre que la parió". Más o menos lo que se decía hace ochenta años: "Con rojos, hambre y piojos"...

Realmente, estamos ante una nueva Peste. Porque todo lo que rodea al Covid19 apesta. Apesta su "aparición" estelar, apesta que no se tenga ni idea de ello, apesta lo que ha ido comunicando la magnánima y bienintencionada dictadura comunista china, apesta lo que ese gobierno ha hecho para aprovechar y sofocar las revueltas que venía sufriendo desde Hong Kong, apesta que los disidentes chinos hayan sido "desaparecidos", apesta que en Italia y España la enfermedad sea más virulenta; y apesta hasta la arcada, hasta la náusea más profunda, que en España se hayan ido por la posta decenas de miles de afectados, apesta que muchos lo hayan sido en residencias de ancianos, apesta que no se hayan realizado autopsias, apesta que se hayan incinerado los cadáveres a toda prisa sin la menor información a las familias, apestan las opacas compras de material (risas) que hace este gobierno marxista, amigo de asesinos y de renegados; apesta que se cercenen derechos constitucionales con un estado de Alarma que no es otra cosa que un estado de Excepción encubierto, apesta el silencio cómplice y acrítico de los medios de manipulación con sus palmitas, bailecitos, cancioncitas y demás gilipolleces; apesta que pretendan recluir a los asintomáticos en recintos vigilados, y sin ninguna garantía de que vayan a salir de ahí de otra manera que en una urna cineraria; apesta el entusiasmo vacunador cuando existen serias dudas sobre su eficacia; apesta que ya estén lanzando las campanas al vuelo con la obtención de la dichosa vacuna (esa rapidez se suma a los recelos que causa el origen de "diseño" de este coronavirus) cuando no se ha logrado vacuna alguna contra el SIDA, por poner un ejemplo. Sin embargo, dentro de todo este insufrible hedor, que no ocultan ni millones de mascarillas, lo que nos preparan entre el tratamiento de la enfermedad y la Ruina promete empeorarlo para emponzoñarlo todo.

No creemos en tests que fallan más que una escopeta de feria y cuyos resultados no sabemos para qué pretexto pueden servir. No creemos en la mamarrachada de un carné por puntos que dé pie a que los españoles tengan distintos derechos fundamentales. No creemos que esto vaya a acabar aquí por mucho que el españolito pastoreado quiera tragarse las mentiras de los que mandan y de sus patrones. No creemos en que el gobierno marxista de la Agenda 2030, totalmente NOM, vaya a impedir que los fondos buitres, con los que tan bien se lleva el señor presidente, se hagan con España como predio y botín...


Una imagen vale más que mil palabras. El español se enfrenta a la Ruina en solitario, abandonado por esa Unión Europea judeomasona que no fue otra cosa que un pretexto para dejarnos sin agricultura, sin ganadería y sin industria, débiles y endeudados hasta las cejas, para que estos mendas vengan cuando les parezca bien a quitarnos hasta el aire que respiramos. Los españoles de otras épocas, y la Historia lo ilustra a la perfección, hubieran acabado con esto de manera radical y a la brava. 

Simplemente por esa fruslería de que, teniendo que elegir entre Honor o Hambre, no dudaban, aunque se jugasen la vida en la empresa. Lo que normalmente, toda la vida del Señor, se ha denominado tener "cojones"...

martes, 28 de abril de 2020

Rostro de hormigón armado

Dicen que nadie lo sabía. Y que nadie podía llegar a saberlo. Lo que sí sabe sobradamente esta gentucita es mentir. Mienten hasta cuando están soñando. Muchos, a un nivel de repercusión muy modesto, sabíamos que lo que estaba viniendo era muy serio. Algunos añadíamos, incluso, que esto era un aperitivo para lo que todavía ha de venir, entre la Ruina y una segunda oleada o mutación de diseño que nos servirán en el futuro. Sin embargo, con un notorio rostro de hormigón armado, los del gobierno (risas), sus palmeros y los voceros a sueldo, insisten en que "nadie sabía la gravedad que alcanzaría la epidemia". El ocho de marzo, no. Según se desprende de sus actos, el nueve se les apareció la Virgen, a la que insultan en cuanto pueden, y se enteraron de que sí, de que venía una epidemia de cuidado. Miren el calendario, recuerden en qué estaban estos por aquellos días, y deduzcan porqué el ocho no sabían nada de nada estos angelitos (caídos), y el nueve presentaban convulsiones por el tsunami vírico que se nos avecinaba.

Se avisaba por activa y por pasiva. Iker Jiménez, excelente comunicador y divulgador, al que profesamos el máximo respeto aunque a veces no compartamos completamente sus pareceres; y alguno de sus colaboradores, con el que discrepamos profundamente por su declarado afecto al señor Gates; venían advirtiendo, con un seguimiento del asunto digno de encomio, de que lo que se nos echaba encima era una auténtica tragedia. Pero no hicieron otra cosa más que ridiculizarle, como a los demás que veníamos señalando en Twitter y en otras redes sociales que no se estaba adoptando la menor medida de prevención, así como ninguna medida de aprovisionamiento de material protector y médico ante la emergencia sanitaria que se iba a producir (luego vinieron los disparates de las compras del todo a cien). Lo sabía el señor Jiménez. Lo sabían sus colaboradores de "Cuarto Milenio" y de "Milenio Live". Lo sabíamos el resto de los mortales conspiranoicos que estamos hartos de padecer el Síndrome de Casandra. Pero ellos, los que dicen gobernar, pobrecitos, no lo sabían. Para ponernos a parir sí que estaban listos. Para sentarse a valorar las noticias y los datos que manejábamos los conspiranoicos y los cazafantasmas, no estaban. Acaso porque estaban más pendientes de aplicar sus sectarias políticas, de colocar muñequitos con falda en los semáforos, de imponer la chorrada del lenguaje inclusivo o de fomentar la asistencia a manifestaciones que tienen la costumbre de satanizar al sexo masculino. Para eso sí estaban. Y están.

Y ahora se quejan los señores del gobierno (más risas) de que no tenían ni idea. Ese es su estado normal, se mueven entre la pura maldad contra España y la simplicidad de no tener ni la menor idea. Sin embargo, y no contentos con todo esto, que ya es suficiente para dimitir si tuvieran un punto de vergüenza torera, ahora sirven unos datos, presuntamente tan "cocinados" como sus números electorales. Algo tan sencillo como contar uno, dos, tres, etcétera, en esta dramática contabilidad, tampoco saben hacerlo. Unos esgrimen unas cifras, otros calculan que las correctas son distintas, algunos acuden a los registros y a la estadística comparada de años anteriores para desmentir a las precedentes, y la conclusión es que estamos hablando de bastantes miles de muertos, pero sin precisión ni certeza ninguna. Entre otras cosas porque no se practican autopsias y los cadáveres se incineran a toda prisa, como bien se abordó este tema ayer, en nuestra sección-Canal de Telegram, "La memoria del capitán", al cual nos remitimos desde este Editorial.

Y así van. Entre la falacia, la infamia y el hostigamiento a los disidentes con la milonga de los bulos, cuando ellos y los suyos no dicen la verdad ni por equivocación. Es tal la magnitud de la persecución, que el día menos pensado nos encontraremos con que nos han cerrado Metaparte. Lo dicho arriba, que poseen un poderoso rostro de hormigón armado. Uno de los destacados líderes históricos del partido del gobierno (risas incontrolables), ya difunto, afirmó, en cierta ocasión, con nuestro país en estado de shock, que "los ciudadanos españoles se merecen un gobierno que no les mienta"

Se le olvidó añadir "salvo que gobernemos los marxistas, claro". 

martes, 21 de abril de 2020

Roma no paga a traidores

Lo del "delito de odio" es un disparate. A alguien se le puede perseguir y someter a juicio si sus actos revisten algún tipo de conducta presuntamente reprobable y/o condenable. Pero el odio es un sentimiento. Que el ordenamiento jurídico considere perseguibles a los sentimientos forma parte más del universo distópico de "1984" y de su Ministerio de la Verdad, que de un presunto "Estado Social de Derecho". y decimos "presunto" porque el gulag y la checa están más cerca cada día a tenor de lo que se está comprobando.

Hemos vivido los Años de Plomo, del terrorismo marxista casi a diario. Hemos visto los secuestros, hemos visto caer cada policía, cada guardia civil, cada soldado, cada víctima, y hemos sentido el dolor por la pérdida como propio. Hemos observado el mayor de los respetos por las FCSE y hemos aplaudido todas y cada una de sus acciones sin reservas y con orgullo porque hemos considerado que contribuían con su trabajo a la Permanencia de la Patria y a la seguridad y tranquilidad de los españoles, por encima de las corruptelas y de los tejemanejes de los políticos.

No obstante, y sin saber muy bien porqué, hemos comprobado con profundo pesar cómo las FCSE (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado) se han ido convirtiendo en las FCSFP (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Frente Popular). Puede que ello se deba a los criterios de selección de sus Recursos Humanos y/o a la creciente politización de sus Mandos. Y por supuesto, a una exaltación de las órdenes recibidas, que nunca deben ponerse por encima del Honor.

Para ilustrar nuestra argumentación y como gráfico precedente de lo que abordaremos en el siguiente párrafo, recordaremos la infame actuación de los agentes de la Guardia Civil que posibilitaron el dispositivo en el Valle de los Caídos, y su impresentable actuación, siempre cumpliendo sus adoradas órdenes, incautando banderas nacionales.

Y todo ello sería nefasto sin más. Lo peor es que un alto mando de la Benemérita lo ha reconocido abiertamente (ya se sabe que "confesión de parte, relevo de prueba"), recordando los oscuros tiempos en que un capitán de la Guardia Civil, Fernando Condés, dirigió el grupo que secuestró y asesinó a Calvo Sotelo en 1936. Si este escándalo fuera poco, que en un país normal obligaría a dimitir al ministro de Interior y al gobierno en pleno, hoy nos hemos levantado con una "circular" en forma de correo electrónico a sus Comandancias, en el que se solicita a los responsables de la Guardia Civil la “identificación, estudio y seguimiento de […] campañas de desinformación», así como «bulos y fake news susceptibles de generación de estrés social y desafección a instituciones del Gobierno”. Se comenta por sí sólo. Ahora se comprenden muchas cuestiones, entre ellas las desproporcionadas maneras de "instar" a los ciudadanos (europeos, por supuesto, los otros deben de estar eximidos a tenor de lo visto) a que respeten lo que a todas luces es un Estado de Excepción, lo endulcen como lo endulcen los medios de manipulación; mientras que el gobierno del Frente Popular 2.0 se dedica a lo suyo.

Y lamentamos de veras que se haya mancillado el Honor de estos Cuerpos por los criterios y simpatías políticas de unos cuantos. Claro que si no se oyen protestas y acciones para responder a estas fechorías, debemos entender y entendemos que todos los demás miembros no lo ven mal. De ahí que mostremos, insistimos en que con todo el dolor, más allá de lo que cabe expresar, nuestra desafección a estas FCSFP, porque no sirven y protegen a los ciudadanos que les pagan el sueldo por su, muy a menudo, abnegada labor; sino porque protegen deliberadamente a un gobierno. A su gobierno...

Más vale que recuerden que Roma no paga a traidores.

martes, 14 de abril de 2020

Perseverar en el Yerro

Hay quienes perseveran en el yerro. No es una afición, ni tampoco lo hacen bienintencionadamente y por desconocimiento. Lo hacen porque toda su vida es un inmenso Error y más les hubiera valido atarse una muela de molino al cuello y haberse echado al abismo del mar, que extraviar y extraviarse, que equivocar y equivocarse. Ya se dijo que el Mal no prevalecerá. Ni siquiera por mucho que ellos se empeñen en lo contrario.

No tienen ni idea de cómo funciona la enfermedad. Es lo que tiene tratar con algo que ha sido "diseñado", digan lo que digan los expertos. Los mejores crímenes son los que pasan por accidentes, por suicidios, o, como ahora, por "causas naturales". Cada día descubren aspectos nuevos. Sin embargo, y esto es lo más notorio, dictan órdenes y sugieren medidas cuya simple argumentación en público, no ya su aplicación, debería ser causa de una generalizada y furiosa revuelta social.

Que los que mandan son meros gestores de las órdenes de Otros, es algo que ve cualquiera que quiera ver. Pero eso no les exime de culpa. Llamemos a las cosas por su nombre: La aberración de apresar y meter en recintos de concentración y posterior exterminio a los que ellos señalen como "asintomáticos", (por mucho que hablen de que sea "voluntario" y lo adornen con nombres bonitos como "arcas" y demás bobadas), es demoniaco y no ocultarán lo terrible y criminal que resulta ese hecho. No tienen ni pajolera idea de la enfermedad que han parido sus patrones; no obstante, todas las medidas que implementan son constantes y permanentes atentados contra los derechos y libertades que tanto y tan farisaicamente (muy propio) cacarean. Están dispuestos ya a lo que sea. Esa salvajada, en la práctica, será el medio para eliminar limpia y silenciosamente a cualquier persona que consideren molesta. Detenido y asintomático, desarrolla la enfermedad, "se muere", incineración y fin del asunto. ¿Seguimos hablando de crímenes perfectos? Pues esto es la vuelta al gulag y a la checa, aficiones muy queridas de los marxistas y de los que les manejan como fantoches. Cuando la población se alce, que al final no les va a quedar más remedio por mucho que no se quieran por aludidos, hablarán de "fascismo" y de "insolidaridad", por lo que tendrán otro pretexto para endurecer la represión en lo que es, claramente, y desde el inicio, un estado de excepción.

Si le amargan la existencia con la usura (lo de pagar un piso en cinco años es cosa del terrible Franquismo), y no respetan el derecho a la Vida, que vienen conculcando en nonatos y en ancianos, y, vamos a decirlo, en cualquiera que se les ponga a tiro desde años ha; ¿por qué no se iban a plantear robarles con el aval del BOE? Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y desde la imposición del estado de excepción encubierto, han ido perpetrando un expolio permanente. Si la ruina estaba servida, paralizando la Economía, esta vendrá redoblada porque ya nada ni nadie garantiza que lo suyo vaya a seguir siendo suyo. Olvídense de la sobrevalorada constitución "que nos hemos dao" porque la han hecho prescribir. Hay negocios que, ya de entrada, no van a volver a abrir sus puertas, dado que la situación no era buena al margen de epidemias y porque ahora es pésima directamente; porque las reiteradas "ayudas" (que, por cierto, tramitan los bancos) se están denegando y las que conceden con cuentagotas no llegan porque este gobierno (risas), está más pendiente en imponer su revolución marxista, globalista y sorosiana que en dar soluciones. Sigan dando palmitas a las 2000 desde sus terrazas, balcones y ventanas: No tardarán mucho en tener que esconder sus bienes para que no se los roben, y a sus parientes para que no se los lleven detenidos. No, no es un déjà vu, estamos volviendo, cual perverso "Regreso al futuro", a la primavera de 1936.

Y a todo esto, ¿le están preparando ya el equipaje a Su Majestad?

martes, 31 de marzo de 2020

Esperar un milagro

Aprovechamos la ocasión, desde esta humilde tribuna, para expresar nuestras condolencias a todas y cada una de las familias que han perdido a seres queridos por culpa de esta pandemia. Nuestro más sincero pésame.

Ahora bien, el común es neganoico por definición. La verdadera realidad es muy dolorosa para mirarla de frente. Igual que los pusilánimes ante algo desagradable, es mejor cerrar los ojos o volver la cabeza, con tal de que no dejen de mentirnos, ya que la verdad, como el ejercicio de pensar, resulta harto doloroso para seres ñoños e incapaces de procesar otra "realidad" que no sea la futil e inane que comparte con el resto de la masa.

A nosotros nos parece clamoroso que, el común, tan metido en las historias que les han metido en la sesera (o algo así), no se entere, no se dé por aludido de que tras el virus de diseño que se han sacado de la manga, (digan lo que digan los expertos), vendrá una ruina atroz. Una ruina que dejará a cualesquiera otras del pasado en un juego de niños porque, por duro que sea reconocerlo, nada volverá a ser lo que fue. Olvídense del mundo que conocieron porque ya nos han empujado a otro...

Realmente no hay precedentes de un golpe de Estado tan monstruoso y tan "multinacional". La cuestión es que al común y al resto de nosotros nos han despojado de unos derechos que tenían fecha de caducidad porque a los chicos de los millones les fastidiaba su existencia, que era un obstáculo en su proyecto de Poder Omnímodo, como es el Nuevo Orden Mundial (o NWO por sus siglas en inglés). Así que no se sorprendan cuando la Policía vaya a buscarles para vacunarse obligatoriamente con lo que les venga en gana a esta gentucita; o cuando les toque implantarse un microchip para que ellos sepan hasta cuando va al cuarto de baño. Cosa que por otra parte ya pueden saber con el rastreo de móviles... Las órdenes son las órdenes, y minucias como el Honor, o simplemente estar de parte de los que verdaderamente te pagan el sueldo, no van a entorpecer que empiecen a funcionar las checas por doquier.

Sólo nos cabe esperar un milagro. Sin embargo, los milagros vienen de Dios y el común se ha empeñado en desterrar a Dios de su vida, por lo que suponemos que no se lo merecerá. Sucede a menudo con los milagros: Que hay que tener fe en que ocurran. Acaso la lamentable sobredosis de la realidad que ya está aquí, que ya no se esconde ni la esconden sus perpetradores, con cientos de difuntos a diario, que no es cosa de chalados ni de conspiranoicos; obligue a abrir los ojos a muchos de los que denominamos como el "común". O quizás sean los pagos a los que ha de hacer frente cuando ya no quede ni un duro en la cuenta, mientras que unos sonrientes señores les ofrecen unos préstamos que no podrán pagar. Quizás se termine hartando de aplaudir al éter un día tras otro al tiempo que comprueba que la situación no mejora: Es lo que tiene cumplir una agenda antes que combatir una enfermedad, tal como pasó en un episodio histórico, que era más importante llevar a cabo una revolución por encima de cualquier consideración que evitar un Alzamiento. 

A lo mejor resulta que, en lugar de llorar, hay que alzarse del sofá para que le dejen vivir a uno en paz...

martes, 24 de marzo de 2020

Aún aprendemos

Dicen, y nosotros lo decimos mucho, que se sigue siendo joven mientras se mantenga la capacidad de asombro. De asombro o de espanto, estos aciagos días dan para todo eso. El gran maestro que fue Goya tuvo la humildad de escribir, en una de sus obras, "aún aprendo". Nosotros no somos menos, y este humilde escribidor, menos que nadie, da fe de que, como el pintor que terminó aterrado por la infame Ilustración, aún aprende.

Aún se aprende de que haya personas que distingan entre "estado de alarma", "de excepción", o "de sursumcorda". Miren, para un gobierno (risas) cuya mayor y más notoria afición es saltarse lo que se le antoje a la torera, esas distinciones son juegos florales porque, de facto, se están comportando como los tiranos comunistas que admiran, haciendo lo que les da la gana. Y ni siquiera lo ocultan. Como buenos marxistas, practican la hipocresía permanente de defender lo "público" cuando acuden con maneras de nuevos ricos a lo "privado". Cacarean los cuentos de las libertades de este corrompido Régimen, para acto seguido entrar a saco en las comunicaciones censurando y cerrando los medios que no sean afectos a lo suyo (veremos cuánto duramos nosotros en este estado de libertades). Nosotros al menos no tenemos a un señor Carmona diciendo que cortemos. Todavía. Ahora nos dicen que nos metamos en casa cuando hace un par de semanas estaban detrás de la pancarta en abierto ejercicio de irresponsabilidad culpable que, suponemos, debería de tener alguna consecuencia penal. O no, ya que esto es España y aquí el español se traga todo y traga con todo, según se puede inferir de nuestra (lamentable) historia más reciente.

Aún se aprende de la maldad que llevan dentro algunos seres a los que denominarlos como "personas" sería un baldón para el resto. Resulta que llevan diciendo desde hace mucho tiempo que va a venir una pandemia descomunal (ojo, y esta que estamos viviendo es un aperitivo para los que nos preparan). Resulta que llevan décadas con el mantra de que la población humana tiene que verse reducida a unos cuantos centenares de millones, ergo, muchísimos sobramos, pero ellos no. Resulta que aparece por ciencia infusa un virus, y nadie sabe nada de nada acerca de su procedencia. Se echan la culpa unos a otros, a los murciélagos, a los pangolines, a la madre que los parió a todos, para tenernos entretenidos y distraídos del asunto principal, que no es otro que averiguar "quiénes" lo han parido y, no contentos con eso, han sacado el "juguetito" de paseo. Desde luego, nosotros no lo sabemos, aunque podemos hacernos unos cuantos millones de ideas. Sin embargo, no verán a ningún comunicador, ni siquiera alguno al que respetamos y guardamos cariño, hablar de esta cuestión. Pues nada, no hay más que un totum revolutum, con muchísimo ruido de fondo para desinformar, intoxicar y manipular. Los que se vienen llamando a sí mismos "medios de comunicación"; y otros, que aún estamos aprendiendo y somos más brutos por ello, denominamos "mass mierda" o más fino, "medios de manipulación"...

Lo que sí que sabemos, y en esto no precisamos de aprender mucho más porque somos perros viejos y es harto conocido que el Diablo sabe más por viejo que por malvado; es que todo esto tenía un guión muy claro y que nos han puesto donde querían. Una tiranía impuesta por la fuerza tiene más posibilidades de ser respondida con motines y revueltas que otra venida silenciosamente acompañada por el pánico a algo tan atávico como una nueva peste. Lo malo es que estos aprendices de brujo ignoran la Historia, la buena, la de verdad, y desconocen que las más sangrientas "Jacqueries" francesas tuvieron lugar en el transcurso de una guerra y del apogeo de la "muerte negra". La agresión contra su libertad no ha hecho más que comenzar, y por miedo quieren vacunarle (porque no duden de que esa "vacuna" ya la tienen preparada, al margen de la escenografía que pretendan colarnos) con la sustancia que sea, como ya andan fumigando los cielos desde largo. Y tratarán de convencerle de las bondades del dinero electrónico, porque el "físico" es muy sucio, cuando el Hombre ha convivido con ello por los siglos de los siglos. incluso con las falsas monedas, y no nos referimos al "fiat", por favor, líbrenos la Providencia de ser tan desconfiados...

Y aún aprendemos. Decía Chaplin, que no es santo de nuestra devoción, algo así como que "somos aficionados porque la Vida no nos da tiempo a ser expertos." Aprendemos, efectivamente, y tampoco olvidamos que "la letra, con sangre entra".

miércoles, 18 de marzo de 2020

Resulta llamativo...

Es difícil hacer las cosas tan mal en tan corto espacio de tiempo. Hasta los ineptos, estadísticamente, atinan de cuando en cuando. Incluso los relojes parados, que se caracterizan por su inutilidad, aciertan con la hora dos veces al día. Sin embargo, estos no. Lo que induce a pensar que todo es una escenificación, parecer que se hace algo, ante un virus nuevo. Tan nuevo como que se puede pensar, a tenor de su comportamiento y características, que se trata de un invento alumbrado por mano humana.

Resulta llamativo que el público objetivo mayoritario sobre el que actúa este virus sea el oriental y el europeo, es presumible la escabechina que habrá en EEUU sobre los descendientes de europeos. Es sabido el cariño que sienten los chicos de los millones contra los europeos. Y dentro de ellos, contra la población de mayor edad y/o los que andan con patologías previas. Vaya, es como si el SARS Cov-2, espontáneamente, quisiera hacerle el trabajo sucio a ese filantrópico y selecto club cuyas figuras más visibles, aparte del tal Soros, son Gates y Lagarde. Debe de ser que los virus copian las ideas de estos magnates para fijar su estrategia. Los mayores les molestan, no porque consuman recursos como ellos dicen, sino porque son la memoria de las sociedades, y tienen la formación y el impulso de no callarse. Muchos recuerdan un tiempo en que las fechorías no quedaban impunes por mucho que los medios de manipulación se empeñasen en silenciarlas o disculparlas. Eso es muy peligroso hoy. La gentecita esta de los chicos de los millones, su tontos útiles y sus terminales mediáticas llevan unas cuantas décadas imponiéndonos velis nolis lo intolerable, entre estas cuestiones destacamos el aborto; y ahora comienzan a introducir en las legislaciones el cuento ese del derecho a una muerte digna o, para abreviar, la eutanasia, para quitarse del medio, en un futuro no lejano, a todo el que les fastidie. Pero hete aquí que ha aparecido un virus que les ha venido de perlas para aligerar la tarea. Las casualidades siempre andan cerca de estos.

Resulta llamativo que ningún sesudo experto, ni siquiera en medios o espacios que se autoproclaman "outsiders" haya efectuado la menor consideración sobre la confluencia de los "Chemtrails" en todo este enojoso asunto del Coronavirus. Te dejan el cielo a cuadros pero casi nadie se plantea el motivo de esa decoración, seguramente un regalo filantrópico de esa filantrópica gentecita que tanto nos aprecia. Claro que los señores del National Geographic, entre otros, conocidos por su imparcialidad y absoluta independencia científica lo niegan, como muchos otros neganoicos, pero lo decimos claramente con un argumento muy simple, al margen de condiciones atmosféricas y patatín y patatán: Es IMPOSIBLE que vuelos comerciales realicen caprichosos dibujos y/o cuadrículas en el cielo casi a diario. Así que dejen de negar la evidencia y estrújense los sesos para inventar otro cuento, que ya tienen experiencia en engañar sistemáticamente.

Resulta llamativo que los voceros del Sistema, que muchos van de antisistema, estuviesen hace apenas unos días empujando a la gente a salir a la calle para asistir a esas manifestaciones contra el Capitalismo que patrocinan bancos, banqueras, políticos, partidos, multinacionales y demás patulea del patio de Monipodio que padecemos. Por arte de birlibirloque, ahora los tenemos en tv a todas horas con la matraca de que nos quedemos en casita. No hay nada más fugaz que las "certezas" de estos voceros, como para fiarnos de sus testimonios en el resto de los asuntos. Luego se quejan de que el común pase de ellos para informarse y prefiera seguir a los medios alternativos, entre los que nos preciamos de contarnos, para enterarse de lo que sucede. Los mismos que decían que no pasaba nada; los que se reían de nosotros, que somos unos conspiranoicos; los que te emplazaban en eventos convocados por las fuerzas vivas de las demoniocracias; en casi unas horas han cambiado su cantinela de manera copernicana. Ya dice el refrán que "por dinero baila el perro"...

Resulta llamativo que los de la Igualdad, cuya muestra más meridiana son las políticas de género y de encarcelar hombres (porque la presunción de inocencia no se aplica con ellos), tengan el privilegio, otro más, de hacerse la prueba del Coronovirus porque ellos lo valen. Las incongruencias de las demoniocracias, y en particular la de este Régimen del '78 que "nos hemos dao", no tienen límite. Y estos no tienen pudor ninguno porque saben que tienen la palabra mágica que desmonta cualquier respuesta ciudadana: "Democracia". En cuanto el común oye esa palabra todo se le viene abajo, porque ¿cómo se va a plantar uno ante una "Democracia"? Debe de ser porque ese mismo común, por desgracia, aún no se ha enterado de que no es más que un número, un esclavo dentro de la peor esclavitud, que es la que no precisa de cadenas visibles para amordazarte.

Resulta llamativo que honestos ciudadanos que ni se inmutan cuando le da un telele a alguien por la calle; que ni se inmutan cuando ven a un grupo de menores en pleno botellón o consumiendo sustancias estupefacientes; que ni se inmutan cuando algún despojo micciona en la vía pública; vengan ahora a rasgarse las vestiduras cuando ven a alguien andar por la calle. Este civismo de vía estrecha debería pensar, (funesto y tedioso ejercicio, lo sabemos), que hay muchas personas que han de ir a trabajar para evitar la ruina que va a venir; que tienen que estar pendiente de sus mayores, y que hay bastantes personas que, por distintos motivos no han arrasado los supermercados y que tiene que buscar provisiones. Así que enfoquen sus iras hacia los que nos han metido en esto, y no hacia sus semejantes que lo están sufriendo como todos los demás.

Resulta llamativo que denominen "confinamiento" a lo que es una reclusión. Que, por cierto, sólo alcanza a los nacionales, como de costumbre. Los malabares lingüisticos de esta gente con el español no tienen coto. Siempre buscando eufemismos que suavicen lo que no es posible suavizar, que desfiguren sus verdaderas intenciones, que suba la temperatura del agua de la rana que está cociéndose. Se olvida con prontitud, pero algunos recordamos lo de la "desaceleración" para no decir "crisis"; o la patochada de llamar "movimiento de liberación nacional vasco" a una banda de asesinos; o la pervesidad de referir como "interrupción voluntaria del embarazo" a lo que toda la vida ha sido matar a un bebé en el vientre de su madre. Son políticos, y eso no es lo peor: Lo peor es que ustedes vuelvan, una y otra vez, a votarles en lugar de botarles.

Resulta llamativo que nos insten a no buscar responsabilidades. Que ha sido un error, que no pensaban que esto era tan grave y bla, bla, bla. Con los marxistas siempre hay que ser condescendiente. Y que no es el momento de buscar culpables. Pues miren, va a ser que no: Siempre hay que depurar responsabilidades. ¿Se imaginan un ejército que no haga juicios sumarísimos en un conflicto bélico? ¿A qué no? Pues lo mismo en una emergencia como la de ahora. Han metido a todo el mundo en casa cuando dijeron que esto "no era más grave que una gripe", cuando sabemos que la gripe se lleva por delante a muchos todos los años. Jalearon al Coronavirus en sus manifestaciones incluso. Han hecho comentarios insinuando que la vida de nuestros mayores no vale lo mismo, ni merece la misma atención que la enfermedad de una persona joven. Otra vez el discurso de los chicos de los millones. Pero no, lo suyo ahora es reclamar que no se señalen culpables, cuando ellos son implacables en caso contrario, con graves alteraciones del Orden Público, ese que ahora exigen por "solidaridad". Efectivamente, el cinismo de esta gente no tiene colmo por la sencilla razón de que nunca se les pasa factura. Quedan impunes en toda ocasión. Ahora van a generar una ruina peor que la del 2008 porque pretenden que, igual que se rescató a los banquitos con cargo a los españoles, vuelvan a ser los españoles los que carguen con el coste de este entuerto, tanto en muertos como en dinero. Y no pasará nada. Nunca les pasa nada. El silencio de los borregos. Nos hace gracia que haya quienes digan que "ahora hay que preocuparse por la salud, que es lo primordial". Y es cierto, es lo principal. No obstante, quienes dicen eso parecen ignorar que muchos van a perder la salud (si es que no la han perdido con esta afección) cuando se vean en la calle sin nadie que les rescate. Es lo que tiene no ser un banco.

Y sólo han pasado cinco días desde el bochornoso espectáculo que se dio con el consejo de ministros del sábado 14. Esto no va a durar dos semanas, ojalá que nos equivoquemos, porque van a aprovechar para acometer muchas de las tareas encomendadas por los Amos, cuyo amor por España e Italia es legendario. 

Recen lo que sepan...