miércoles, 11 de diciembre de 2019

Navidad, con perdón

No hace tanto tiempo, por estas fechas, los más veteranos recordamos que las calles y plazas se llenaban de villancicos en los que, lógicamente, se hacía patente el recuerdo de lo Principal que se celebra en estos días. Hay que reconocer que el NOM ha destruido a fondo, y en tiempo récord, el verdadero sentido de la Navidad, convirtiéndola en las "fiestas del solsticio (de invierno)" o en las "vacaciones de invierno", que ya hay que ser mamarracho a cuenta del Neolenguaje imbécilmente correcto para parir semejantes majaderías. Pero a los chicos del Poder les conviene quedar como competentes con sus Amos, y han aleccionado a su jauría mediática, publicitaria y cinematográfica para borrar todo vestigio de Cristo en la sociedad, con la connivencia de la actual dirección de la Iglesia; así que vivimos el grotesco ejemplo de conmemorar un hecho sin la menor alusión a su Protagonistas y a Su Mensaje. Cosas de los chicos de los millones y de sus lacayos con mandil.

Esta gentucita (diriamos "gentuza" pero tenemos espíritu navideño ya, y nos dirigiremos a ellos con cariño), nos dice machaconamente cómo hemos de vivir, qué tenemos que comer, cómo tenemos que llegar al trabajo, qué tenemos que pensar y así un largo etcétera totalitario en perjuicio nuestro, porque tienen el propósito de reducir la población mundial a 500 millones como mucho (mejor erradicando a los blancos, que somos muy malos y muy fascistas), quedándose ellos como los chachiguays del machito, que debe de ser que aún les parece poco controlar el planeta entero. De ese modo tenemos a una nómina de patanes que viajan en aviones privados, en yates a todo lujo, y en coches que cuestan una pasta aún estando subvencionados por los tontos de siempre que, encima, les ríen las gracias viendo sus truñipelículas con mensajito y sus truñicanciones, apropiadas para escuchar mientras se defeca. Ellos no contaminan, contaminamos los demás, y de los avioncitos que dejan indelebles estelas en el cielo y cuyos fines no conoce nadie, los dejamos en el tintero para que la climática nena del exorcista y su hermana femirroja puedan seguir viviendo del cuento con nuestro dinero como todos los que se han amorrado a esta cuestión desde que el bon vivant del Al Gore descubrió que se puede mentir y cobrar por ello.

Suponemos que dentro de poco tampoco se podrá negar la pamema esta del cambio climático, como no se pueden negar otras realidades incontrovertibles de carácter histórico. La mordaza ya ha salido a pasear y el día menos pensado cerrarán esta Tribuna, pero mientras no podrán impedir que les deseemos unas felices Fiestas en la que celebramos el Nacimiento del Niño Dios.

Voveremos, si se puede, la semana del 13 de enero. Que Dios bendiga la Tierra de María.


martes, 3 de diciembre de 2019

Lo del clima

Vivimos tiempos en los que afirmar lo obvio acarrea graves consecuencias. El sentido común es subversivo y lo que andan haciendo los chicos del NOM es proscribir lo razonable y perseguir al que lo defiende. Por eso vemos que justifican aberraciones como que adoctrinen a nuestros hijos en horario lectivo; que tengamos que soportar cómo se cortan carreteras ante la deliberada inacción de las FCSE; que a un asesino se le castigue sin postre mientras los Mass Mierda le lavan la cara; que se satanice a los hombres blancos, o simplemente que haya que tragar con lo que digan cuatro apocalípticos subvencionados por el erario.

Las "cumbres" únicamente sirven para gratificar el ego de los que dicen mandar, para que coman gratis como si no hubiera mañana, para que se gasten el dinero de otros en putas y delicatessen, para que les hagan fotografías, para que les arrimen un micrófono y puedan rebuznar a gusto sabiendo que los palmeros que reciben su subvencioncita harán de agradecida claque. No tienen más efecto. El que piense lo contrario se puede sentir satisfecho de pertenecer a la interminable relación de engañaos, que son legión.

El Clima ha venido cambiando a lo largo de toda la Historia. Ni siquiera es homogéneo en todo el mundo. Hace unos diez milenios acabó la última gran glaciación, pero hubo un enfriamiento entre el siglo XV y el siglo XIX, como hubo un "Óptimo Medieval" en el que se cultivaban viñedos de buena calidad en Inglaterra y Groenlandia era verde, como la etimología de su nombre, y no estaba cubierta de hielo. Sin embargo no sirve de gran cosa argumentarles a esta gente porque ya han dictado sentencia. Primero, dijeron que el calentamiento era global. Como el cachondeo fue colosal porque siguieron cayendo inviernos gélidos y heladas legendarias, decidieron modificarle el nombrecito a "cambio climático", y llevan razón porque el Clima tiene la mala costumbre de no ser estable, salvo que pasen los avioncitos de los que gobiernan realmente y se cepillen las nubes porque ellos lo valen... Que de esto no oirán apenas nada. Por el contrario, llegaremos a la madre del cordero, que es que la culpa del "cambio climático" la tiene la Humanidad, particular y casualmente la que vive en los países desarrollados que son de mayoría blanca, por lo que ahí ya se vislumbra la trampa: Se trata de otra "herramienta" del NOM para sablearnos y amargarnos la vida a los que no tragan los chicos de los millones, que son los que gobiernan realmente, y esos no precisan de salir en fotografías, ni entrevistas ni nada semejante. Ellos son más de estar entre bambalinas.

Ni siquiera la comunidad científica es unánime sobre si ese pretendido cambio climático es de procedencia antropogénica. Hay mucho dinero por medio y habiéndolo, los elementos que lo afirman no están libres de sospecha como sí lo están los que lo niegan, que se juegan su prestigio académico, profesional y aun la muerte civil, tan del gusto de los chicos del NOM. Y eso, en realidad, es lo que sí tenemos meridianamente claro del todo: El caudaloso río de dinero con cargo al erario que se nos irá para sufragar los chiringuitos, observatorios, comisiones científicas, asociaciones ecologetas, estudios varios que ya nos avisaban que en 1980 no tendríamos oxígeno en el planeta y patatín y patatán. Ni un Potosí podría pagar todo eso. No obstante, a los tontiblancos les debe de encantar sufragar todo eso y más, que les culpabilizan de absolutamente todos los males para que cuando les lleven al matadero vayan convencidos de que sobran. Y de ahí nos sacan el dinero los trileros que dicen gobernar, para costear las mayores mamarrachadas que se les ocurran, mejor si sirve para evitar e impedir que los blancos se reproduzcan en sus países. Y si una nena, con notorios problemas patológicos, les hace de mono de feria pues mejor para que los tontiblancos piquen-paguen más.

Repasen los asuntos que subvencionan los gobiernos "de nuestro entorno". A qué dedican los fondos que nos sacan por la geta, echen un vistazo a los Boletines Oficiales; observen la cantidad de chalados que ni saben hilar dos frases con sentido, intentando pontificar sobre lo mal que anda el planeta cuando lo que realmente va de cabeza es Occidente. Gracias a ellos y a sus patronos.

A mejorar la vida de sus compatriotas desde luego que no.