martes, 8 de octubre de 2019

La naturaleza de los demonios

Hay quienes dicen que todas las religiones son iguales. Incluso hay algunos que, entre ignorantes, chistosos y malasombras, dicen que todas son sectas. Lo que es un hecho incontrovertible es que de todas, una, ha sido con diferencia la más perseguida y odiada de toda la Historia. Por lo que se puede deducir con rotundidad que precisamente por esto, al margen de considerar las pruebas de la Resurrección y de los Evangelios, es la Auténtica por encima de todas las demás. El Mal no está de brazos cruzados frente a Cristo como cierto es que el Mal no prevalecerá por mucho que los suyos se ufanen y se muestren obscenamente.

Si hay un símbolo que detestan es la Cruz. Es algo que no soportan y por ello siempre andan detrás de los Crucifijos, por ver si los abaten. Si ustedes quieren detectar a demonios y endemoniados no tienen más que mostrar una Cruz. Verán cómo se delatan. Y están por todas partes, ciertamente, pero gustan de moverse en la política, en las finanzas, e incluso en la Dirección de la Iglesia, como ya se dijo, que ni siquiera la Esposa de Cristo se sustraería del "humo de Satanás" como dijo el conciliar y posconciliar Pablo VI, que algo sabía de esto porque contribuyó a que entrase hasta los Altares.

Sabemos que bastantes se escandalizarán con esta afirmación, sin embargo es algo notorio cuando no se defiende a quien salvó, literal y terrenalmente, de su destrucción a la Iglesia de España, en la mayor persecución desde los tiempos de Diocleciano. Los tibios que olvidan o pretenden olvidar ingratamente, cobardemente, están condenados a ver, para su vergüenza, cómo se repetirá uno de los episodios más sangrientos de la Historia junto con la represión que perpetró la infame y sobrevalorada revolución francesa, o el Martirio de los Cristeros en Méjico. Y sí, resulta llamativo y nada casual que detrás de todo eso estuviera la Judeomasonería. Sangre de Mártires, semilla de creyentes.

Así que no se engañen: Aunque pretendar el vano ejercicio de humillar postmortem al general que les derrotó, aunque luego será José Antonio el escarnecido (debe de ser porque consideran que fue poca cosa asesinarlo), aunque se trate como delincuentes a los católicos que visitan uno de sus más carismáticos templos, aunque se les impida ondear la bandera Nacional en su propio país; repetimos, no se engañen ni se dejen engañar, el objetivo real de todo esto es derribar la Cruz más grande del Mundo.

Los demonios lo llevan en su naturaleza.