martes, 29 de octubre de 2019

Disfruten de la Democracia

Metidos como estamos en la semana de Difuntos, no es de extrañar que la realidad de España, y aún incluso de todo Occidente, sea un inconmensurable e indescriptible "poltergeist", en el que ora nos desternillamos de la risa, ora nos espantamos por funestos presagios de lo que ha de acontecer. Dicen que así son las tragicomedias. Dicen que la vida es una grotesca tragicomedia.

Las sociedades occidentales están aquejadas de una extraña afección. Los sistemas regidos por democracias liberales se descosen por todos lados y eso se debe a que las sociedades que las sustentan se hallan gravemente enfermas. Esos Regímenes aguantaron mientras los países que los alimentaban presentaban una vertebración y una cohesión social que, ahora mismo, nos parecen utópicas. Si se fijan bien, es la misma degeneración que sufre un organismo sano que es parasitado: Se va debilitando hasta que termina siendo un pelele en manos de los parásitos, que se han reproducido e infiltrado hasta el último rincón. Obviamente, les da igual que la próxima muerte del huésped les condene: Como el escorpión del cuento, lo llevan en su naturaleza.

Lo cierto es que en el caso que nos ocupa, hasta el propio sistema demoliberal está inspirado por los parásitos, que lo precisa para ir extendiendo sus tentáculos, sus redes clientelares, la adulteración completa del propio Sistema traído por ellos, fingiendo el altruismo de "todo para el pueblo". Hablan de independencia judicial cuando los fallos demuestran un curioso afecto hacia los de Siempre; hablan de independencia legislativa cuando todo lo legislado tiende a favorecer a los de Siempre; y hablan de independencia del Ejecutivo cuando este no es más que un guiñol de los de Siempre. Y el Cuarto Poder, queridos lectores, es, directamente, de los de Siempre.

De este modo, todas las buenas promesas de un régimen demoliberal acaban en papel mojado porque es dirigido por personajes que el común ni conoce; la opinión pública se cree la ficción de que decide "algo" cuando no sabe de la misa la media y están engañados a conciencia por ese Cuarto Poder; existe una censura feroz porque no se puede criticar al régimen al ser una "democracia que nos hemos dado" y la disidencia se castiga con la muerte civil. Miren a su alrededor que seguro que estas someras descripciones les recuerdan algo.

Decía el borrachín (seremos amables en los epítetos, se acerca la Navidad) de Churchill, que en absoluto es santo de nuestra devoción, que "el mejor argumento contra la Democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio". Y esta frase procede de alguien que formaba parte del problema. Para finalizar este modesto y breve Editorial, les confesaremos una realidad histórica: Tardando más o tardando menos, pero todas las Democracias acaban ahogadas entre disturbios, la corrupción generalizada, la agreSión de un agente externo, reivindicaciones absurdas y la ñoñería de una sociedad débil y blandengue que prefiere la cobardía a la regeneración.

Disfruten de la Democracia.


martes, 22 de octubre de 2019

España es un cementerio

Siempre se ha dicho. Y es muy cierto. Lo del Ordo Ab Chao se queda en caos, puro, simple e informe. A los masones y a sus compañeros de viaje se les da mucho mejor conspirar que gobernar. Bueno, en esto último se han caracterizado como auténticos maestros del desastre, ya que cuando agarran el Poder, sistemáticamente en circunstancias extrañas (tras magnicidios, motines, etc), los compañeros empiezan a cagarla entre su prepotencia, su chulería, su yerro permanente, sus desvaríos, su ingeniería social y los navajazos que se propinan entre logias porque como los carroñeros, cuando huelen la carne corrompida de una nación, no conocen ni a su padre, lógico teniendo en cuenta que son Hijos de la Viuda. Y lo mismo te asesinan a Prim o a Dato, que te hacen un pucherazo para colocar a los suyos. Porque ellos son muy suyos.

El Régimen del '78 hace tiempo que huele a muerto. Realmente nunca estuvo muy vivo, y en algunas regiones de España ni se le ha visto. Nunca contempló una separación de Poderes que fuera palpable, y la Judicatura ha sido un guiñol que han manejado unos a su antojo mientras que los otros, cuando pudieron, y pudieron en dos ocasiones, no tocaron ni una coma porque, según dijo uno de sus líderes en éxtasis marxista, "la Economía es lo único que importa". Es lo que tiene un Régimen masón y masonizado (e infiltrado hasta las heces): Que está a otras cosas. A hacer revoluciones, a profanar tumbas, a inspirar por comisión y/u omisión desórdenes públicos... Y toda esa mierda se la venden a la Sociedad como "Democracia". Y lo peor es que esa Sociedad se lo traga como síntoma principal de la enfermedad que padece.

Y esa enfermedad, queridos lectores, se llama "Régimen del '78", en la que la Corona olvida, con ingratitud, a quien se la debe; el Obispado, con más mandiles que sotanas, deja hacer cobardemente; los políticos no sirven a la Nación sino a otros; las Fuerzas Armadas ni están ni se les espera porque han sido, como anticipó Azaña, trituradas a conciencia; las FCSE se hallan más pendientes de las órdenes que de su Honor; y la Sociedad, en general, tiene la misma vitalidad que un cadáver de cuerpo presente porque no se inmuta, ni molesta ni se ofende ante nada, cualidades estas propias de los finados.

Así que no echen la culpa de la peste a muerto a la proximidad del Día de Difuntos. Parafraseando a Larra, "toda España es un cementerio".

Aunque, a menudo en nuestra Historia, ese Cementerio ha parido una Nueva España.

 

miércoles, 16 de octubre de 2019

Provocar

Lo hemos dicho por activa y por pasiva. Lo hemos dicho hasta la saciedad. No trae nada bueno andar molestando difuntos, porque puestos a molestar, existen fuerzas, realidades y entidades de las que apenas sabemos nada, que son capaces de amargar la vida, y la muerte, al más chuleta del barrio. Y comienzan a suceder cosas. La ignorancia es osada. Y los ignorantes muy pesados, ciertamente.

La superdemocracia española es hipócrita desde su fundación. La II Restauración va a acabar como la primera, entre reyertas de taberna, bravuconadas y la cobardía de muchos, que por no "provocar" derramamientos de sangre lograron, por omisión, que estallase una guerra civil. "Provocar". Es curioso lo que entienden algunos por "provocar"...

Si usted saca su Bandera, la Nacional, o la del Aspa de Borgoña, que tanta honra merecen ambas, y se va a dar una vuelta, que sepa que según las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado usted va "provocando" y le instarán, de mejor o peor guisa, a que la guarde, no sea que los señoritos y los pistoleros marxistas o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, se nos enojen. Si, además lo hace con la intención de escuchar misa en un Templo Católico (en realidad en otros "templos" nunca verá símbolos españoles), como por ejemplo el que ostenta la Cruz más grande del mundo, le impedirán el paso porque cumplen "órdenes". Ya. Las "órdenes". Un militar muy prestigioso dijo que "el Honor nunca está por encima de la Disciplina", sin embargo en la España de esta superdemocracia debe de ser que las "órdenes" son sagradas, sobre todo si tienen su sede en una logia.

Ahora bien, o mal, según se mire, si usted aborrece España, se inventa una banderita de feria con la consabida estrellita y/o inspirada en la de un enemigo secular de España, y sale a la calle con ella, no le pasará nada. Las mismas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le mirarán como las vacas miran el tendido, satisfechas porque no va "provocando" y la vida sigue igual y tal. Si eso no es suficiente y agarra una Enseña Nacional para quemarla, tampoco pasará nada porque es "libertad de expresión", y es bien conocido que los marxistas o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, precisan expresarse a todas horas en todos los asuntos. Si con todo y con eso, llevado por sus iras y furias marxistas, o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, levanta barricadas, asalta aeropuertos, y/o agrede a personas por el simple hecho de que sí se sienten españolas; tranquilo, tampoco pasará nada porque tenemos una Judicatura tan comprensiva como omnisciente, que es capaz de averiguar si unos sucesos se hacen sin ánimo doloso, de mentirijillas.  Si usted, como patriota y llevado por la Santa Indignación hace algo semejante, tenga la certeza de que abrirán el Ïnfierno bajo sus pies... Porque no se puede ir "provocando".

Y llegará un momento en que no podrá darse ni una vuelta, porque hasta su respiración la considerarán una "provocación". Entonces se preguntará, mientras unos individuos apestosos y malencarados le lleven de "paseo", porqué no hizo nada cuando le fue posible Provocar de verdad...



martes, 8 de octubre de 2019

La naturaleza de los demonios

Hay quienes dicen que todas las religiones son iguales. Incluso hay algunos que, entre ignorantes, chistosos y malasombras, dicen que todas son sectas. Lo que es un hecho incontrovertible es que de todas, una, ha sido con diferencia la más perseguida y odiada de toda la Historia. Por lo que se puede deducir con rotundidad que precisamente por esto, al margen de considerar las pruebas de la Resurrección y de los Evangelios, es la Auténtica por encima de todas las demás. El Mal no está de brazos cruzados frente a Cristo como cierto es que el Mal no prevalecerá por mucho que los suyos se ufanen y se muestren obscenamente.

Si hay un símbolo que detestan es la Cruz. Es algo que no soportan y por ello siempre andan detrás de los Crucifijos, por ver si los abaten. Si ustedes quieren detectar a demonios y endemoniados no tienen más que mostrar una Cruz. Verán cómo se delatan. Y están por todas partes, ciertamente, pero gustan de moverse en la política, en las finanzas, e incluso en la Dirección de la Iglesia, como ya se dijo, que ni siquiera la Esposa de Cristo se sustraería del "humo de Satanás" como dijo el conciliar y posconciliar Pablo VI, que algo sabía de esto porque contribuyó a que entrase hasta los Altares.

Sabemos que bastantes se escandalizarán con esta afirmación, sin embargo es algo notorio cuando no se defiende a quien salvó, literal y terrenalmente, de su destrucción a la Iglesia de España, en la mayor persecución desde los tiempos de Diocleciano. Los tibios que olvidan o pretenden olvidar ingratamente, cobardemente, están condenados a ver, para su vergüenza, cómo se repetirá uno de los episodios más sangrientos de la Historia junto con la represión que perpetró la infame y sobrevalorada revolución francesa, o el Martirio de los Cristeros en Méjico. Y sí, resulta llamativo y nada casual que detrás de todo eso estuviera la Judeomasonería. Sangre de Mártires, semilla de creyentes.

Así que no se engañen: Aunque pretendar el vano ejercicio de humillar postmortem al general que les derrotó, aunque luego será José Antonio el escarnecido (debe de ser porque consideran que fue poca cosa asesinarlo), aunque se trate como delincuentes a los católicos que visitan uno de sus más carismáticos templos, aunque se les impida ondear la bandera Nacional en su propio país; repetimos, no se engañen ni se dejen engañar, el objetivo real de todo esto es derribar la Cruz más grande del Mundo.

Los demonios lo llevan en su naturaleza.


jueves, 3 de octubre de 2019

Los que siembran vientos

Hay un refrán español que reza aquello de "quien siembra vientos recoge tempestades". Ya sé que habrá algún amable lector que nos diga que el refranero español es muy voluble pues hay dichos para todos los gustos, incluso recogiendo asertos claramente opuestos. Pero referido a este asunto no encontrarán más que otros en el mismo sentido, salvo que, en río revuelto, a pesar del dolor ajeno, hay cierta gentecita que siempre obtiene beneficio. Y no son los pescadores...

Cuando se sacude un avispero, lo más normal es que las avispas que lo habitan vayan a recordarle al agitador que esas cosas no se hacen. Y lo harán de manera que no se le olvide en la vida. Es una norma incontrovertible. Siempre que el avispero tenga avispas. Del "avispero español", que nos dijo Napoleón, no podemos dar fe hoy por hoy, porque ni siquiera tenemos constancia de que sus defensores lleguen a mosquitos. Aunque eso también lo pensaban en la víspera de 1808, y los redaños dieron para organizarles a los Bonaparte un dos de mayo, un Bailén y bastantes disgustos. Napoleón no debía de conocer el proverbio con el que abrimos este Editorial porque, de lo contrario, se habría tentado la ropa y aun las charreteras. Lástima de tan buenos vasallos, porque no hubo buen señor, entretenido en sus festejos y bailes en Fointenebleau, algo ya habitual con esta Dinastía.

Henos aquí instalados en la más completa incertidumbre. ¿Es España un cadáver insepulto, sólo con apariencia de vida por su descomposición?; o ¿quizás únicamente se halla aletargada, esperando que sus hijos vengan a rescatarla con los bríos que siempre les han caracterizado? ¿Hay España siquiera, o España, parafraseando a Bismarck, va a resistir y a existir siempre a pesar de sus felones y a pesar de sus enemigos (valga la repugnancia), entre ellos sus enmandilados gobernantes?

"Quien siembra vientos recoge tempestades". Da la impresión de que algunos no se han enterado, acaso porque en las logias y entre cierto colectivo muy selecto, ambos siempre unidos, siempre colaborando entre ellos, se desprecia lo español, y por ende, toda la sabiduría de un pueblo a lo largo de siglos.

Que Dios tenga Misericordia de España para no tener que decir que "tanto va el cántaro a la fuente..."