miércoles, 11 de diciembre de 2019

Navidad, con perdón

No hace tanto tiempo, por estas fechas, los más veteranos recordamos que las calles y plazas se llenaban de villancicos en los que, lógicamente, se hacía patente el recuerdo de lo Principal que se celebra en estos días. Hay que reconocer que el NOM ha destruido a fondo, y en tiempo récord, el verdadero sentido de la Navidad, convirtiéndola en las "fiestas del solsticio (de invierno)" o en las "vacaciones de invierno", que ya hay que ser mamarracho a cuenta del Neolenguaje imbécilmente correcto para parir semejantes majaderías. Pero a los chicos del Poder les conviene quedar como competentes con sus Amos, y han aleccionado a su jauría mediática, publicitaria y cinematográfica para borrar todo vestigio de Cristo en la sociedad, con la connivencia de la actual dirección de la Iglesia; así que vivimos el grotesco ejemplo de conmemorar un hecho sin la menor alusión a su Protagonistas y a Su Mensaje. Cosas de los chicos de los millones y de sus lacayos con mandil.

Esta gentucita (diriamos "gentuza" pero tenemos espíritu navideño ya, y nos dirigiremos a ellos con cariño), nos dice machaconamente cómo hemos de vivir, qué tenemos que comer, cómo tenemos que llegar al trabajo, qué tenemos que pensar y así un largo etcétera totalitario en perjuicio nuestro, porque tienen el propósito de reducir la población mundial a 500 millones como mucho (mejor erradicando a los blancos, que somos muy malos y muy fascistas), quedándose ellos como los chachiguays del machito, que debe de ser que aún les parece poco controlar el planeta entero. De ese modo tenemos a una nómina de patanes que viajan en aviones privados, en yates a todo lujo, y en coches que cuestan una pasta aún estando subvencionados por los tontos de siempre que, encima, les ríen las gracias viendo sus truñipelículas con mensajito y sus truñicanciones, apropiadas para escuchar mientras se defeca. Ellos no contaminan, contaminamos los demás, y de los avioncitos que dejan indelebles estelas en el cielo y cuyos fines no conoce nadie, los dejamos en el tintero para que la climática nena del exorcista y su hermana femirroja puedan seguir viviendo del cuento con nuestro dinero como todos los que se han amorrado a esta cuestión desde que el bon vivant del Al Gore descubrió que se puede mentir y cobrar por ello.

Suponemos que dentro de poco tampoco se podrá negar la pamema esta del cambio climático, como no se pueden negar otras realidades incontrovertibles de carácter histórico. La mordaza ya ha salido a pasear y el día menos pensado cerrarán esta Tribuna, pero mientras no podrán impedir que les deseemos unas felices Fiestas en la que celebramos el Nacimiento del Niño Dios.

Voveremos, si se puede, la semana del 13 de enero. Que Dios bendiga la Tierra de María.


martes, 3 de diciembre de 2019

Lo del clima

Vivimos tiempos en los que afirmar lo obvio acarrea graves consecuencias. El sentido común es subversivo y lo que andan haciendo los chicos del NOM es proscribir lo razonable y perseguir al que lo defiende. Por eso vemos que justifican aberraciones como que adoctrinen a nuestros hijos en horario lectivo; que tengamos que soportar cómo se cortan carreteras ante la deliberada inacción de las FCSE; que a un asesino se le castigue sin postre mientras los Mass Mierda le lavan la cara; que se satanice a los hombres blancos, o simplemente que haya que tragar con lo que digan cuatro apocalípticos subvencionados por el erario.

Las "cumbres" únicamente sirven para gratificar el ego de los que dicen mandar, para que coman gratis como si no hubiera mañana, para que se gasten el dinero de otros en putas y delicatessen, para que les hagan fotografías, para que les arrimen un micrófono y puedan rebuznar a gusto sabiendo que los palmeros que reciben su subvencioncita harán de agradecida claque. No tienen más efecto. El que piense lo contrario se puede sentir satisfecho de pertenecer a la interminable relación de engañaos, que son legión.

El Clima ha venido cambiando a lo largo de toda la Historia. Ni siquiera es homogéneo en todo el mundo. Hace unos diez milenios acabó la última gran glaciación, pero hubo un enfriamiento entre el siglo XV y el siglo XIX, como hubo un "Óptimo Medieval" en el que se cultivaban viñedos de buena calidad en Inglaterra y Groenlandia era verde, como la etimología de su nombre, y no estaba cubierta de hielo. Sin embargo no sirve de gran cosa argumentarles a esta gente porque ya han dictado sentencia. Primero, dijeron que el calentamiento era global. Como el cachondeo fue colosal porque siguieron cayendo inviernos gélidos y heladas legendarias, decidieron modificarle el nombrecito a "cambio climático", y llevan razón porque el Clima tiene la mala costumbre de no ser estable, salvo que pasen los avioncitos de los que gobiernan realmente y se cepillen las nubes porque ellos lo valen... Que de esto no oirán apenas nada. Por el contrario, llegaremos a la madre del cordero, que es que la culpa del "cambio climático" la tiene la Humanidad, particular y casualmente la que vive en los países desarrollados que son de mayoría blanca, por lo que ahí ya se vislumbra la trampa: Se trata de otra "herramienta" del NOM para sablearnos y amargarnos la vida a los que no tragan los chicos de los millones, que son los que gobiernan realmente, y esos no precisan de salir en fotografías, ni entrevistas ni nada semejante. Ellos son más de estar entre bambalinas.

Ni siquiera la comunidad científica es unánime sobre si ese pretendido cambio climático es de procedencia antropogénica. Hay mucho dinero por medio y habiéndolo, los elementos que lo afirman no están libres de sospecha como sí lo están los que lo niegan, que se juegan su prestigio académico, profesional y aun la muerte civil, tan del gusto de los chicos del NOM. Y eso, en realidad, es lo que sí tenemos meridianamente claro del todo: El caudaloso río de dinero con cargo al erario que se nos irá para sufragar los chiringuitos, observatorios, comisiones científicas, asociaciones ecologetas, estudios varios que ya nos avisaban que en 1980 no tendríamos oxígeno en el planeta y patatín y patatán. Ni un Potosí podría pagar todo eso. No obstante, a los tontiblancos les debe de encantar sufragar todo eso y más, que les culpabilizan de absolutamente todos los males para que cuando les lleven al matadero vayan convencidos de que sobran. Y de ahí nos sacan el dinero los trileros que dicen gobernar, para costear las mayores mamarrachadas que se les ocurran, mejor si sirve para evitar e impedir que los blancos se reproduzcan en sus países. Y si una nena, con notorios problemas patológicos, les hace de mono de feria pues mejor para que los tontiblancos piquen-paguen más.

Repasen los asuntos que subvencionan los gobiernos "de nuestro entorno". A qué dedican los fondos que nos sacan por la geta, echen un vistazo a los Boletines Oficiales; observen la cantidad de chalados que ni saben hilar dos frases con sentido, intentando pontificar sobre lo mal que anda el planeta cuando lo que realmente va de cabeza es Occidente. Gracias a ellos y a sus patronos.

A mejorar la vida de sus compatriotas desde luego que no. 


martes, 26 de noviembre de 2019

Cínicos y déspotas

Hay dos cualidades que definen al Marxismo y a los marxistas por encima de las demás. Un infinito cinismo y ejercer de déspotas, las otras virtudes que les adornan vienen a estar más o menos relacionadas con estas dos. Es lo que tiene ser materialista contumaz e impenitente, que todo vale para vivir del cuento como ya hizo el abyecto pensador que parió "El Capital" entre otros desvaríos. Del modelo no saldrá nada bueno nunca y lo más pintoresco es que muchos de sus subvencionados seguidores no han leído ni una sola palabra de su infumable obra. Como programados robots, únicamente saben levantar el puño, cantar la "Internacional" y agredir al disidente. Y disidente es cualquiera que no trague con sus enormes ruedas de molino.

Cínicos y déspotas. Lo suyo es pontificar con mentiras, haciendo lo contrario de lo que predican en cuanto se ven con algo de posibles o de Poder, que vienen a ser lo mismo; y hacer gala de una soberbia propia de su Oscuro Señor. Vivir del erario les tendría que obligar a ser discretitos, pasar desapercibidos, no alzar la voz, ser amables... Pero no. Ellos, desde su arrogancia, nos dicen cómo tenemos que vivir, qué tenemos que comer, qué es lo que deben hacer las mujeres, qué debemos pensar y creernos su "Parahistoria"; al tiempo que ensucian el cerebro y la infancia de nuestros hijos, nos meten lo mejor de cada casa en nuestra Patria, nos ofenden continuamente con sus chorradas y nos desprecian porque somos muchos y contaminamos. Y todo esto bajo el continuo bombardeo mediático de publicidad, cine y televisión cagado bajo las directrices del Nuevo Orden Mundial y del Plan Kalergi, que es lo mismo. Eso sí, todo pagado de nuestro bolsillo para que estos sujetos vivan sin dar ni golpe para manifestarse permanentemente y, de paso, escupirle a la cara a los que osen oponerse porque la libertad de expresión sólo es válida si se está de acuerdo con ellos y se dice lo que quieren oír los Amos.

Sepan que no hay peor esclavitud que la ilusión de una falsa libertad. Y esto son las avanzadas democracias liberales del siglo XXI. Acuérdense de ello cuando les hayan terminado de vaciar los bolsillos y el alma.

martes, 19 de noviembre de 2019

Pregúntese

No cabe esperar nada bueno de un Régimen que está corrompido hasta los cimientos, y que da buena muestra de ello en toda ocasión, ya sea con la edición del Frente Popular 2.0 o con sentencias que suponen un sangrante agravio comparativo y un auténtico insulto a la inteligencia de los ciudadanos.

Ya sabíamos que la aplicación de la Ley era distinta según la ideología y/o procedencia del imputado. Lo teníamos claro desde la Transición, ese "enjuague" que únicamente sirvió para blanquear y limpiar la manchada (de sangre) reputación de los señores que perdieron una guerra, que nos metieron velis nolis en las Instituciones porque lo que nos robaron Stalin y los de la banda del "Vita" ya no debía dar más de sí. Lo teníamos meridianamente claro desde que el asesino de 25 personas se fue de rositas cuando debería haber sido encerrado (en el mejor de los casos para él) como un perro rabioso. Lo teníamos meridianamente claro desde que el sujeto que le puso una bomba en el pecho a un empresario, asesinándolo, se pasea por la calle y le pagamos un sueldo. Y lo tenemos claro meridianamente claro desde que matar a alguien por la espalda (por el horrible pecado de llevar unos tirantes con la enseña nacional) es "homicidio imprudente".  Vamos, lo que es cachondearse de los españoles, que se siguen creyendo la mentira de "la democracia que nos hemos dado".  

Y los que no lo saben aún, porque no hay peor ciego que el que no quiere ver, van a disponer de otra ración de realidad con las próximas sentencias de los ERE, ese patio de Monipodio que fue (o quién sabe si sigue siendo); y el asunto del Torra, que no es menos escandaloso. Creemos que como mucho los dejarán sin postre bajo la promesa de que no lo harán más y que a partir de ahora van a ser niños buenos divinos de la muerte.

Sin embargo a esta gentecita, que se ha propuesto ganar una guerra 80 años después, lo que le importa es seguir teniendo derecho de pernada, que disfrutan desde hace 40 años, tener cartera ministerial y que las FCSE, a las que escupen en cuanto pueden, les tenga vigilado el chalecito no sea que sus kolegas okupas se ekivoken y se lo okupen sin darse cuenta, que está muy feo pisarse la manguera entre bomberos; mientras siguen metiéndonos lo mejor de cada casa como si no fuera suficiente tener aquí una progredumbre de la peor calaña.

No se pregunte si los del Frente Popular 2.0, apadrinado por el NOM, van a quemar iglesias (que ya está ocurriendo), si van a realizar "incautaciones", o si se van a llevar a los molestos y a los que crean que pueden llegar a serlo, como usted, a dar un "paseo"...

Pregúntese cuánto van a tardar en hacerlo...

martes, 12 de noviembre de 2019

¿Qué celebran?

Una vez se dijo que la democracia liberal era la mejor herramienta de los enemigos de una nación porque sólo es necesario apoyar a una de las facciones que concurren a los comicios, para que esta luego devuelva el "favor" contra su propio país. No me vengan con el ingenuo argumento del Patriotismo y de la Lealtad porque esos conceptos, en las democracias que padecemos desde la infame Ilustración, no se llevan e incluso nos miran por encima del hombro a los que sí tenemos la mayor consideración hacia nuestra Patria y hacia el Voto que guardamos desde que juramos bandera. No. Lo que les pone a los señores que pastorean esas democracias corrompidas es el cuento del "imperio de la ley" (que conculcan cuando les conviene) y la hedionda frasecita de "la democracia que nos hemos dado", cuando nos fue impuesta por los servicios de Inteligencia y de ciertos grupos terroristas marxistas aficionados al tiro en la nuca, al secuestro y a la bomba lapa porque tenían la cobertura y el apoyo de esos servicios de Inteligencia.

En los últimos tres años se han celebrado el mismo número de elecciones que tenían que haberse dado a lo largo de casi dos décadas. Y el resultado, presuntamente "cocinado" porque están investigándose las penúltimas (con esa extraña repetición del número seis), está siempre dirigido contra España. Cierto es que la ley electoral induce al vómito, cierto que se vota un Senado que tiene la misma utilidad que el tío de Granada, pero lo que resulta más certero es que en esta superdemocracia española (o de "este país" como dicen los progres), los que tienen la dirección por activa o por pasiva son los marxistas y los renegados, valga la repugnancia, coreados por los "centristas" que llaman "derecha", que cuando han tenido el Poder no han tocado ni una coma de la abyecta legislación paridas por los felipes y los zapateros, lo que les convierte en cómplices de aquellos; sin olvidar que no cortaron de raíz la abierta rebelión antiespañola en una región.

Y hay quien afirma, "ahora es distinto, hay un partido que se atreve a enfrentarse contra aquellos, y le llaman ultraderecha". Bien, empecemos que para la izquierda marxista todo lo que no sea de su cuerda es "ultraderecha", hasta un partido liberal-conservador (incluso diríamos que más liberal que conservador que eso y no otra cosa es el partido nacional que utiliza el verde como color "corporativo"); del que casi todos sus cuadros han pertenecido a la "derecha" que no es más que un centro laxo y con sospechoso tufo marxista en la práctica. Y aparte de lo anterior, los claudicantes pactos que han suscrito con los naranjitas (ahora en retirada) y con los de la gaviota (actualmente sólo sugerida en su logo), no inducen a pensar que vayan a tener más ímpetu con cincuenta y pico diputados y con el lastre que implica las conexiones con determinados colectivos, tradicionalmente antiespañoles y anticristianos.

Tampoco nos resistimos a mencionar que el acostumbrado discurso de "izquierda" y "derecha" ya no existe, fue una invención de la desgraciada revolución francesa (que tantos males ha traído a Europa) para dividir, laminar y debilitar a las viejas naciones que una vez fueron la "Cristiandad". Desde hace mucho tiempo la dicotomía es Patria o Globalización con su Nuevo Orden Mundial, y no hay más. Y, realmente, no hay más que de estos últimos en el Congreso y en el Senado, bien condimentado con los mandiles de los Hijos de la Viuda que tanto cariño han tenido a España desde siempre. Parafraseando al nunca suficientemente llorado José Antonio, los que defendemos nuestra Patria no podemos estar con la derecha que conserva todo, hasta lo injusto; ni con la izquierda que destruye todo, hasta lo bueno.

Así que, habiendo visto que la "fiesta" de la democracia ni es fiesta, ni es democracia real, y que sabemos sobradamente que se va a seguir profundizando en la labor de enfrentar a los españoles y de destruir España; nos preguntamos, entre el estupor, la carcajada y la ira: ¿Qué celebran?

miércoles, 6 de noviembre de 2019

La vida sigue igual

Realmente es muy triste contemplar un gallinero de gallos, cacareando por ver quién es el más machote para sacar a España del atolladero en el que se encuentra desde 1975, sabiendo de antemano que ninguno hará nada sin permiso de los que mandan; porque ni siquiera es español, o son españoles, los que realmente manejan el cotarro en el R78. Más bien son antiespañoles y quieren la destrucción de nuestra Patria.

Y esa es la sensación más desasosegante en este final de campaña, que sólo hay más de lo mismo que lo visto desde 1977, que el sistema de la Ley D´Hont es una injusticia sangrante, que las listas son cerradas, que sólo los partidos valoran los "méritos" de los candidatos culiparlantes que siguen al primero de la lista y que esta democracia se halla tan adulterada que ni siquiera el recuento de sufragios está al margen de sospecha.

El R78 ofrece las mismas soluciones de costumbre, que ni son soluciones ni entusiasman a los fans de la democracia que nos han colado. Perpetuar la II Restauración procurando que los votos no se pierdan en la abstención para así seguir justificando la viabilidad de este engendro; que nadie se salga del redil de la ficción de izquierda o derecha cuando es público y notorio que ya no hay izquierda o derecha, sino NOM o Patria; pero el R78 de listas cerradas, del sistema electoral tramposo, de corrupción generalizada, sigue, y sigue, y sigue con el mismo cuento, con la misma cansina y viejuna retahíla, con esa letanía del Diablo en la que todos los partidos del Régimen, incluidos los que se autoetiquetan como "antisistema", están de acuerdo en lo esencial que es la paulatina pero implacable destrucción de nuestro país desde el Marxismo que postulan con mayor o menor disimulo, con mayor o menor descaro. Y lamentamos muy de veras que haya patriotas que se dejan encandilar por cantos de sirena que terminarán dejándoles helados, por mucho que se cite a ilustres falangistas cuando los actos, que es por lo que se conoce a las personas, van inquietantemente en otra dirección.

Y la vida sigue igual...

martes, 29 de octubre de 2019

Disfruten de la Democracia

Metidos como estamos en la semana de Difuntos, no es de extrañar que la realidad de España, y aún incluso de todo Occidente, sea un inconmensurable e indescriptible "poltergeist", en el que ora nos desternillamos de la risa, ora nos espantamos por funestos presagios de lo que ha de acontecer. Dicen que así son las tragicomedias. Dicen que la vida es una grotesca tragicomedia.

Las sociedades occidentales están aquejadas de una extraña afección. Los sistemas regidos por democracias liberales se descosen por todos lados y eso se debe a que las sociedades que las sustentan se hallan gravemente enfermas. Esos Regímenes aguantaron mientras los países que los alimentaban presentaban una vertebración y una cohesión social que, ahora mismo, nos parecen utópicas. Si se fijan bien, es la misma degeneración que sufre un organismo sano que es parasitado: Se va debilitando hasta que termina siendo un pelele en manos de los parásitos, que se han reproducido e infiltrado hasta el último rincón. Obviamente, les da igual que la próxima muerte del huésped les condene: Como el escorpión del cuento, lo llevan en su naturaleza.

Lo cierto es que en el caso que nos ocupa, hasta el propio sistema demoliberal está inspirado por los parásitos, que lo precisa para ir extendiendo sus tentáculos, sus redes clientelares, la adulteración completa del propio Sistema traído por ellos, fingiendo el altruismo de "todo para el pueblo". Hablan de independencia judicial cuando los fallos demuestran un curioso afecto hacia los de Siempre; hablan de independencia legislativa cuando todo lo legislado tiende a favorecer a los de Siempre; y hablan de independencia del Ejecutivo cuando este no es más que un guiñol de los de Siempre. Y el Cuarto Poder, queridos lectores, es, directamente, de los de Siempre.

De este modo, todas las buenas promesas de un régimen demoliberal acaban en papel mojado porque es dirigido por personajes que el común ni conoce; la opinión pública se cree la ficción de que decide "algo" cuando no sabe de la misa la media y están engañados a conciencia por ese Cuarto Poder; existe una censura feroz porque no se puede criticar al régimen al ser una "democracia que nos hemos dado" y la disidencia se castiga con la muerte civil. Miren a su alrededor que seguro que estas someras descripciones les recuerdan algo.

Decía el borrachín (seremos amables en los epítetos, se acerca la Navidad) de Churchill, que en absoluto es santo de nuestra devoción, que "el mejor argumento contra la Democracia es una conversación de cinco minutos con el votante medio". Y esta frase procede de alguien que formaba parte del problema. Para finalizar este modesto y breve Editorial, les confesaremos una realidad histórica: Tardando más o tardando menos, pero todas las Democracias acaban ahogadas entre disturbios, la corrupción generalizada, la agreSión de un agente externo, reivindicaciones absurdas y la ñoñería de una sociedad débil y blandengue que prefiere la cobardía a la regeneración.

Disfruten de la Democracia.


martes, 22 de octubre de 2019

España es un cementerio

Siempre se ha dicho. Y es muy cierto. Lo del Ordo Ab Chao se queda en caos, puro, simple e informe. A los masones y a sus compañeros de viaje se les da mucho mejor conspirar que gobernar. Bueno, en esto último se han caracterizado como auténticos maestros del desastre, ya que cuando agarran el Poder, sistemáticamente en circunstancias extrañas (tras magnicidios, motines, etc), los compañeros empiezan a cagarla entre su prepotencia, su chulería, su yerro permanente, sus desvaríos, su ingeniería social y los navajazos que se propinan entre logias porque como los carroñeros, cuando huelen la carne corrompida de una nación, no conocen ni a su padre, lógico teniendo en cuenta que son Hijos de la Viuda. Y lo mismo te asesinan a Prim o a Dato, que te hacen un pucherazo para colocar a los suyos. Porque ellos son muy suyos.

El Régimen del '78 hace tiempo que huele a muerto. Realmente nunca estuvo muy vivo, y en algunas regiones de España ni se le ha visto. Nunca contempló una separación de Poderes que fuera palpable, y la Judicatura ha sido un guiñol que han manejado unos a su antojo mientras que los otros, cuando pudieron, y pudieron en dos ocasiones, no tocaron ni una coma porque, según dijo uno de sus líderes en éxtasis marxista, "la Economía es lo único que importa". Es lo que tiene un Régimen masón y masonizado (e infiltrado hasta las heces): Que está a otras cosas. A hacer revoluciones, a profanar tumbas, a inspirar por comisión y/u omisión desórdenes públicos... Y toda esa mierda se la venden a la Sociedad como "Democracia". Y lo peor es que esa Sociedad se lo traga como síntoma principal de la enfermedad que padece.

Y esa enfermedad, queridos lectores, se llama "Régimen del '78", en la que la Corona olvida, con ingratitud, a quien se la debe; el Obispado, con más mandiles que sotanas, deja hacer cobardemente; los políticos no sirven a la Nación sino a otros; las Fuerzas Armadas ni están ni se les espera porque han sido, como anticipó Azaña, trituradas a conciencia; las FCSE se hallan más pendientes de las órdenes que de su Honor; y la Sociedad, en general, tiene la misma vitalidad que un cadáver de cuerpo presente porque no se inmuta, ni molesta ni se ofende ante nada, cualidades estas propias de los finados.

Así que no echen la culpa de la peste a muerto a la proximidad del Día de Difuntos. Parafraseando a Larra, "toda España es un cementerio".

Aunque, a menudo en nuestra Historia, ese Cementerio ha parido una Nueva España.

 

miércoles, 16 de octubre de 2019

Provocar

Lo hemos dicho por activa y por pasiva. Lo hemos dicho hasta la saciedad. No trae nada bueno andar molestando difuntos, porque puestos a molestar, existen fuerzas, realidades y entidades de las que apenas sabemos nada, que son capaces de amargar la vida, y la muerte, al más chuleta del barrio. Y comienzan a suceder cosas. La ignorancia es osada. Y los ignorantes muy pesados, ciertamente.

La superdemocracia española es hipócrita desde su fundación. La II Restauración va a acabar como la primera, entre reyertas de taberna, bravuconadas y la cobardía de muchos, que por no "provocar" derramamientos de sangre lograron, por omisión, que estallase una guerra civil. "Provocar". Es curioso lo que entienden algunos por "provocar"...

Si usted saca su Bandera, la Nacional, o la del Aspa de Borgoña, que tanta honra merecen ambas, y se va a dar una vuelta, que sepa que según las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado usted va "provocando" y le instarán, de mejor o peor guisa, a que la guarde, no sea que los señoritos y los pistoleros marxistas o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, se nos enojen. Si, además lo hace con la intención de escuchar misa en un Templo Católico (en realidad en otros "templos" nunca verá símbolos españoles), como por ejemplo el que ostenta la Cruz más grande del mundo, le impedirán el paso porque cumplen "órdenes". Ya. Las "órdenes". Un militar muy prestigioso dijo que "el Honor nunca está por encima de la Disciplina", sin embargo en la España de esta superdemocracia debe de ser que las "órdenes" son sagradas, sobre todo si tienen su sede en una logia.

Ahora bien, o mal, según se mire, si usted aborrece España, se inventa una banderita de feria con la consabida estrellita y/o inspirada en la de un enemigo secular de España, y sale a la calle con ella, no le pasará nada. Las mismas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado le mirarán como las vacas miran el tendido, satisfechas porque no va "provocando" y la vida sigue igual y tal. Si eso no es suficiente y agarra una Enseña Nacional para quemarla, tampoco pasará nada porque es "libertad de expresión", y es bien conocido que los marxistas o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, precisan expresarse a todas horas en todos los asuntos. Si con todo y con eso, llevado por sus iras y furias marxistas, o independentistas, que vienen a ser la misma podredumbre, levanta barricadas, asalta aeropuertos, y/o agrede a personas por el simple hecho de que sí se sienten españolas; tranquilo, tampoco pasará nada porque tenemos una Judicatura tan comprensiva como omnisciente, que es capaz de averiguar si unos sucesos se hacen sin ánimo doloso, de mentirijillas.  Si usted, como patriota y llevado por la Santa Indignación hace algo semejante, tenga la certeza de que abrirán el Ïnfierno bajo sus pies... Porque no se puede ir "provocando".

Y llegará un momento en que no podrá darse ni una vuelta, porque hasta su respiración la considerarán una "provocación". Entonces se preguntará, mientras unos individuos apestosos y malencarados le lleven de "paseo", porqué no hizo nada cuando le fue posible Provocar de verdad...



martes, 8 de octubre de 2019

La naturaleza de los demonios

Hay quienes dicen que todas las religiones son iguales. Incluso hay algunos que, entre ignorantes, chistosos y malasombras, dicen que todas son sectas. Lo que es un hecho incontrovertible es que de todas, una, ha sido con diferencia la más perseguida y odiada de toda la Historia. Por lo que se puede deducir con rotundidad que precisamente por esto, al margen de considerar las pruebas de la Resurrección y de los Evangelios, es la Auténtica por encima de todas las demás. El Mal no está de brazos cruzados frente a Cristo como cierto es que el Mal no prevalecerá por mucho que los suyos se ufanen y se muestren obscenamente.

Si hay un símbolo que detestan es la Cruz. Es algo que no soportan y por ello siempre andan detrás de los Crucifijos, por ver si los abaten. Si ustedes quieren detectar a demonios y endemoniados no tienen más que mostrar una Cruz. Verán cómo se delatan. Y están por todas partes, ciertamente, pero gustan de moverse en la política, en las finanzas, e incluso en la Dirección de la Iglesia, como ya se dijo, que ni siquiera la Esposa de Cristo se sustraería del "humo de Satanás" como dijo el conciliar y posconciliar Pablo VI, que algo sabía de esto porque contribuyó a que entrase hasta los Altares.

Sabemos que bastantes se escandalizarán con esta afirmación, sin embargo es algo notorio cuando no se defiende a quien salvó, literal y terrenalmente, de su destrucción a la Iglesia de España, en la mayor persecución desde los tiempos de Diocleciano. Los tibios que olvidan o pretenden olvidar ingratamente, cobardemente, están condenados a ver, para su vergüenza, cómo se repetirá uno de los episodios más sangrientos de la Historia junto con la represión que perpetró la infame y sobrevalorada revolución francesa, o el Martirio de los Cristeros en Méjico. Y sí, resulta llamativo y nada casual que detrás de todo eso estuviera la Judeomasonería. Sangre de Mártires, semilla de creyentes.

Así que no se engañen: Aunque pretendar el vano ejercicio de humillar postmortem al general que les derrotó, aunque luego será José Antonio el escarnecido (debe de ser porque consideran que fue poca cosa asesinarlo), aunque se trate como delincuentes a los católicos que visitan uno de sus más carismáticos templos, aunque se les impida ondear la bandera Nacional en su propio país; repetimos, no se engañen ni se dejen engañar, el objetivo real de todo esto es derribar la Cruz más grande del Mundo.

Los demonios lo llevan en su naturaleza.


jueves, 3 de octubre de 2019

Los que siembran vientos

Hay un refrán español que reza aquello de "quien siembra vientos recoge tempestades". Ya sé que habrá algún amable lector que nos diga que el refranero español es muy voluble pues hay dichos para todos los gustos, incluso recogiendo asertos claramente opuestos. Pero referido a este asunto no encontrarán más que otros en el mismo sentido, salvo que, en río revuelto, a pesar del dolor ajeno, hay cierta gentecita que siempre obtiene beneficio. Y no son los pescadores...

Cuando se sacude un avispero, lo más normal es que las avispas que lo habitan vayan a recordarle al agitador que esas cosas no se hacen. Y lo harán de manera que no se le olvide en la vida. Es una norma incontrovertible. Siempre que el avispero tenga avispas. Del "avispero español", que nos dijo Napoleón, no podemos dar fe hoy por hoy, porque ni siquiera tenemos constancia de que sus defensores lleguen a mosquitos. Aunque eso también lo pensaban en la víspera de 1808, y los redaños dieron para organizarles a los Bonaparte un dos de mayo, un Bailén y bastantes disgustos. Napoleón no debía de conocer el proverbio con el que abrimos este Editorial porque, de lo contrario, se habría tentado la ropa y aun las charreteras. Lástima de tan buenos vasallos, porque no hubo buen señor, entretenido en sus festejos y bailes en Fointenebleau, algo ya habitual con esta Dinastía.

Henos aquí instalados en la más completa incertidumbre. ¿Es España un cadáver insepulto, sólo con apariencia de vida por su descomposición?; o ¿quizás únicamente se halla aletargada, esperando que sus hijos vengan a rescatarla con los bríos que siempre les han caracterizado? ¿Hay España siquiera, o España, parafraseando a Bismarck, va a resistir y a existir siempre a pesar de sus felones y a pesar de sus enemigos (valga la repugnancia), entre ellos sus enmandilados gobernantes?

"Quien siembra vientos recoge tempestades". Da la impresión de que algunos no se han enterado, acaso porque en las logias y entre cierto colectivo muy selecto, ambos siempre unidos, siempre colaborando entre ellos, se desprecia lo español, y por ende, toda la sabiduría de un pueblo a lo largo de siglos.

Que Dios tenga Misericordia de España para no tener que decir que "tanto va el cántaro a la fuente..."



martes, 24 de septiembre de 2019

Asesinados y difuntos

Decían que ETA estaba derrotada. Las pamplinas típicas del "Estado de Derecho", "la democracia que nos hemos dado", habían vencido a los asesinos. Decíamos, muchos, que no era así. Que sólo habían cambiado la pistola y las bombas por una poltrona en las instituciones de la superdemocracia. Y que esta, de ese modo, se convertía en cómplice de los asesinos. 

ETA no volverá porque nunca se fue. Nunca entregó armamento, municiones y pertrechos. Nunca pidió perdón, ni el menor asomo de arrepentimiento. Nunca ha dejado de haber miedo en las Vascongadas, pueden preguntárselo a los españoles que residen allí. ETA nunca se fue porque está en consistorios, en diputaciones, en organismos... Devoró las Vascongadas ante la cobardía de la superdemocracia y, envalentonada por el galardón obternido a costa de tanta sangre, de tantos muertos, de tanto dolor; va por Navarra y da aliento a los sonrientes renegados que se padecen en Cataluña. 

Nunca hubo algo parecido a un conflicto. Estaban los que mataban, y morían los de siempre. Los nuestros.. Multitud de asesinatos, extorsiones y demás han quedado impunes y con sus responsables en ayuntamientos y en despachos oficiales, manejando nuestro dinero y nuestros datos, empuñando la pistola contra nuestra sien porque si les apeamos del machito volverán a matar. Es de dominio público. Y con todo y con eso, como suele suceder en los chantajes, volverán a matar, ellos mismos o sus compañeros renegados de Cataluña. Es una simple cuestión de plazo. Porque saben que no les va a pasar nada. Que a los marxistas nunca les pasa nada desde hace décadas.

Vuelvan a decir la bobada de que "ETA fue derrotada". Vuelvan a escupir sobre la memoria de los Caídos.


Si algo caracteriza a la versión española de los marxistas, es su afición a profanar tumbas y a cagarse en los difuntos. Los suyos no los toquen porque hay que respetar y patatín y patatán; pero los nuestros son objeto de mofa, befa, escarnio y lo que se les antoje porque ellos lo valen. Son marxistas.

Lo malo es que hay cosas que es mejor dejar en paz. Siempre se ha dicho, "descansen en paz", porque si se les molesta, pueden llamar a alguno a hacerles compañía. No son supersticiones. Son cuestiones empíricamente demostradas en las que es mejor no andar enredando porque traen consecuencias. Nefastas y funestas. Por nosotros que lo comprueben, a ver qué ocurre.

Que se ocupen los muertos de los muertos parece lo más normal. Que del pasado se ocupen los historiadores es de sentido común. Legislar sobre qué versiones de ciertos episodios históricos pueden expresarse y cuáles no, es un disparate monumental. Lo único que conseguirán es el efecto contrario al que se busca porque los señores políticos son grandes y contumaces ignorantes (sálvese el que pueda), y no saben que cuando algo se proscribe y se persigue sin razón, es cuando resulta más atrayente. De momento han logrado que un general que lleva muerto más de cuarenta años esté más vivo que nunca. Bien. Y es sólo el principio. 

No es aconsejable perturbar el sueño de los difuntos porque lo que se despierta, regresa...





martes, 17 de septiembre de 2019

Se habla español


Los que vamos siendo antiguos (“clásicos” que dicen los que nos aprecian), tenemos en mucha estima el valor de las enseñanzas de nuestros maestros, porque ellos eran eso, y no los demediados “profes” (sálvense los que puedan) a los que no se respeta hoy en día, por desgracia. Los maestros de antaño, sin duda severos, y también justos, impartían su conocimiento con generosidad, con elegancia, desde el “usted” con el que se nos trataba a críos para que tuviésemos claro que, en este mundo, todos tenemos un lugar como había un lugar para cada cual. Respeto. Del auténtico.

Pues esos maestros, de Machado, ancianos, sabios, humildes, adustos, ecuánimes y discretos, nos enseñaron que preservar la Lengua de Cervantes era primordial. Que hablarla correctamente era el mejor medio para comprender otros idiomas, y lo que más unía a todos los españoles por la sencilla razón de que es la herramienta con la que nos podemos comunicar entre nosotros, y sobre todo para compartirnos como personas. Como españoles.

Decían que el gallego, el catalán y el valenciano eran dialectos, sólo concedían categoría de idioma a lo que quedaba del vascuence, al que posteriormente algunos fueron añadiendo, al calor de las subvenciones de la superdemocracia, palabras y demás. No hacían esas distinciones tanto por desprecio, (ya que no estaban prohibidos según se ha querido hacer creer perversamente), como por ponderar la grandeza de una lengua que por entonces ya hablaban casi trescientos millones de almas a lo largo y a lo ancho de todo el mundo. Ellos lo sabían. Muchos de los que tuvimos el privilegio de ser sus discípulos lo sabemos. Sin embargo multitud de ignorantes se han esmerado con denuedo en ignorarlo. Y por culpa de ellos ahora tenemos un problema (otro más) en España.

Que se enseñe mejor el español fuera de España que aquí, debería ser un baldón para cualquier gobernante que se preciase de serlo. Porque en España no es que se aprenda mal a hablar nuestro idioma, es que según sea la región, directamente no se enseña. Que la RAE tampoco se empeñe en mantener su lema, se supone que es un efecto colateral de todo esto, ya se sabe que las logias mandan por doquier. Que tengamos que padecer la paletada de denominar topónimos y localidades en esos idiomas, cuando no se hace con lenguas extranjeras, constituye un absoluto esperpento. Y en ello estamos, a ver a quién se le ocurre la próxima majadería. Consecuencias de la superdemocracia que nos hemos dado, que se está utilizando el pretexto de la diversidad lingüística para dividir y aun enfrentar a los españoles por orden de quienes ya sabemos. Porque no es casual, de esto es de lo que se trata. Así que resulta que la lengua que según la cacareada constitución tenemos el deber de conocerla y el derecho a usarla, es pisoteada por los Poderes Públicos de las autonomías de nuestros pecados con la colaboración, por omisión porque no se hace nada por impedirlo, del Estado. Y todas estas fechorías, pagadas dadivosamente por todos nosotros.

Las víctimas de este desaguisado son sus hijos. Porque parlarán algo que nadie entenderá en cuanto se muevan un puñado de kilómetros, mientras que cientos de millones, y creciendo, nos comunicaremos en un idioma que, según muchos, es el de Dios.



martes, 10 de septiembre de 2019

Ley o Justicia


Decía el gran Quevedo (el mismo que escribió "Execración de los jud1os") que “donde hay poca Justicia es peligroso tener razón”, y nunca como ahora se está comprobando la certeza de esa magnífica frase. Es lo que tienen la verdad, la Justicia y la razón, que su baile permanece inalterable así que pasen los años y aun los siglos, tanto como el denuedo con que algunos tratamos de defenderlas.

Tanto es así, que ahora el que detenta el Poder puede complicarle la vida con cualquier titulillo si usted resulta molesto por mucha razón que tenga. Porque al hallarse desamparada la razón no habiendo apenas Justicia, hay multitud de leyes para disimular vergonzosamente esa clamorosa carencia, y se da la casualidad, estimado compatriota, de que le buscarán las coyunturas a cuento de cualquier ley, porque la mayoría está para eso, para complicarle la vida si da problemas. Máxime si usted es hombre y blanco, que con esas dos condiciones ya es sospechoso de todo para una buena (más bien “mala”) parte de la sociedad, de sus dirigentes y, por supuesto, de los que dirigen a los dirigentes tal que marionetas. Y además ya se encargan de recordárselo a través de películas, publicidad y demás brazos armados mediáticos de esta gran superdemocracia que padecemos.

Con escasa Justicia y por lo tanto ignorando el más elemental Derecho Natural, tenemos muchas, muchas leyes, que paridas por el atroz Positivismo Jurídico que sufrimos ya se las saltarán olímpicamente los de siempre a discreción, porque tienen dinero (nuestro) y medios para hacerlo. Un ilustrativo ejemplo: La ley, con razón, le dirá a usted que tiene una casa, pero en la práctica esa misma ley (sin razón) le impedirá defenderla, como tampoco su vida, si algún delincuente se encapricha de su vivienda, o de lo suyo que se le antoje. Los bomberos acostumbran a no pisarse la manguera entre ellos. Muchas leyes, (las que no tocan si no conviene y las que sí porque les resultan chachi), para que haya poca o nula Justicia aunque parezca una contradicción. No lo es porque, desgraciadamente, los legisladores de las superdemocracias dan la sensación de que se reparten entre los que desdeñan las leyes que protegen al ciudadano y asisten a la Justicia, y entre los que promulgan leyes opuestas a ese sentido innato de la Justicia que todos albergamos (o casi, los que no estamos afectados por el Síndrome McFly). La razón les da igual por mucho que les guste pronunciar la palabreja. Ignoramos si ello se debe a la influencia de mandiles, a la pasta gansa que ciertos próceres gastan para amenizarnos la vida o, sencillamente, porque no son seres humanos, sin que sean incompatibles entre sí esas opciones, ni que haya otras más terribles que por ello mismo nos resulten inimaginables.

Es lo que tienen las leyes. Que se supone que son propias de la Humanidad, mientras que la Justicia es cosa de Dios (lo sentimos por los ateos porque su Negación da la razón a los que creemos). Las leyes actuales están sometidas a la conveniencia y oportunidad de los políticos y de sus tenebrosos patrones, mientras que la Justicia es Eterna e invariable: Lo que está mal, está mal, hic et nunc y dentro de mil años también; como sabemos con certeza que dentro de mil años no estarán vigentes las leyes que nos hemos dado. O nos están dando. Por todos lados, oiga.

Así que nos reconocemos amantes del riesgo. Tanto puenting y demás charlotadas que la frivolidad ha puesto de moda, y resulta que lo más arriesgado, en este siglo XXI de nuestros pecados, es tener razón en ausencia de Justicia.

Y verán lo que nos traen. Adrenalina a raudales.


martes, 3 de septiembre de 2019

InvaSión

A cualquier persona que tenga dos dedos de frente no se le escapa que estamos ante una invasión. Una invaSión que alcanza a todo Occidente y cuyo fin es reemplazar los pueblos de origen europeo por otros que Alguien entiende como más "manejables".El señor Kalergi, allá donde Satanás ponga a sus fieles servidores, debe de estar muy orgulloso de sus herederos, porque la demolición de todo lo que es la Religión (cristiana), la Historia, los Usos, las Costumbres, las Tradiciones y las Naciones europeas se realiza a fondo, implacable e inexorablemente, y lo que es peor, con el beneplácito, por omisión o comisión, de buena parte de sus sociedades. A sus políticos ni los mencionamos porque ha quedado claro a qué sirven desde hace décadas.

El uso de los medios de manipulación, (lo de "comunicación" a estas alturas ya suena a pitorreo) para adormecer a la Opinión Pública es simplemente escandaloso y vergonzante. Abrir uno de los periódicos del NOM o padecer uno de sus telediarios, supone debatirse entre la indignación más furibunda o el cachondeo más hilarante, porque esta gentecita considera "noticiable" lo que no es calificable de anecdótico siquiera, y porque la inoculación del "pensamiento (más bien mierda) oficial", es constante. Hace tiempo que dejaron de ser sutiles y ahora les da lo mismo utilizar a la nueva nena del exorcista, que a actores en su decadencia, que a barquitos "humanitarios", que al Sursumcorda. Todo les sale gratis. Las falacias son continuas y el gasto en maquillaje de sus locutores ha de ser una partida importantísima para impedir que se note su sonrojo a poco que tengan algo de cociente intelectual. El día menos pensado rescatan a la mula Francis y a su tío abuelo con una de sus historias, para presentarlo como noticia. Nos mean y se ríen de nosotros diciendo que llueve.

Así que mientras el europeo de a pie, y particularmente el españolito mediocre, sigan tragándose que tíos como castillos, clamorosamente hostiles a lo que es España y Europa (la Europa de verdad, no la basura que es la Unión Europea), jóvenes, sin el menor asomo de estar pasando necesidades, con móviles de última generación, huyen de guerras y conflictos que no existen, para vivir de los autóctonos  gracias a las mercedes que los infames políticos les conceden con cargo a nuestro bolsillo; no habrá esperanza alguna. Les invitamos vivamente a que busquen mujeres, niños (de los de verdad), ancianos o cualquier mínimo indicio de familias necesitadas en las imágenes de los "refugiados" que circulan por doquier en Internet (mientras no las censuren). Les traen aquí para combatirnos. Para exterminarnos. Lo de las "manadas" de esta gentecita que violan, roban, acuchillan y matan es sólo el principio. 

Ahora vengan a decirnos, como buenos neganoicos, que lo del "Plan Kalergi", es falso. Vengan a decirnos que es una falacia que anden fomentando la natalidad de esta gentecita a base de ayudas y paguitas que pagamos los españoles. Vengan a decirnos que es una falacia que se está desincentivando por todos los medios que los españoles tengan hijos, con hipotecas, eurotimos, salarios reventados a la baja y por un aborto al que nadie, insistimos, NADIE, ha puesto coto. Recuerdenlo cuando estén atiborrándose de Fútbol y de telebasura. Recuerden todo esto cuando roben, violen o maten a alguien que le toque muy de cerca, no lo duden porque ese momento llegará.

Entonces, como Boabdil, tendrán que llorar, no como mujeres, sino como cobardes, lo que no tuvieron el valor de defender como españoles.







martes, 16 de julio de 2019

18 de julio de 1936

Hay ocasiones en que la Historia dobla extrañas esquinas. Las hojas del almanaque, en su interminable desfile, nos hacen un guiño inquietante mientras transitan del Pasado al Futuro con total indiferencia. “Tempus fugit”, decían los romanos. Las personas envejecen para morir bajo un firmamento aparentemente inalterable. Desdeñosamente impasible. Queda el recuerdo, las palabras grabadas a fuego en la memoria de los que sobrevivieron para contarlo entre el horror, el espanto y el dolor.

1936 fue año bisiesto. “Año bisiesto, año siniestro”, nunca mejor dicho por aquel año. Las izquierdas, envalentonadas por el liviano castigo que habían tenido los dirigentes de la revolución de octubre de 1934, se lanzaron con todo contra el gobierno de la II República. Su pretensión era ganar las elecciones de febrero “para que ya no hubiese más”. No está claro que venciesen en las urnas, con gobernadores civiles huidos y manifiestas irregularidades electorales: Hasta votaron difuntos en mal presagio. El resultado es que el Frente Popular se adueñó del Poder ante unas Derechas divididas. Comenzaba la trágica primavera del año del Señor de 1936.

Fue aquella especialmente lluviosa. Sobre Madrid descargaban furiosas tormentas como lúgubre presentimiento de lo que se avecinaba. Era habitual pasear y contemplar pequeñas peleas, riñas y disputas por motivos políticos, cuyo debate estaba en cada portal, en cada cruce, a cada paso. Amistades de años se fracturaban y las familias se dividían dramáticamente: La política del Frente Popular era sembrar la cizaña de la disensión. Si otras instituciones como la Iglesia y el Ejército ya habían sido “trituradas” a conciencia por Azaña y sus colaboradores (más bien cómplices), ahora el asalto final era contra la sociedad como concepto dinamitando las bases de la convivencia, tal como ya habían hecho los “ingenieros sociales” comunistas en la Unión Soviética y como volverían hacer impenitentemente sobre todos los países que tendrían la desgracia de caer bajo el Marxismo en las décadas posteriores: Esclavizar al Ser Humano desde su concepción hasta la tumba y despojarlo del menor asomo de libertad.

Los pistoleros de izquierdas se mofaban de las siglas de Falange Española (F.E.) renombrándolas como “Funeraria Española” por los asesinados que pertenecían a esa formación. Los partidos del Frente Popular, particularmente el PSOE, hablaban de “revolución proletaria” sin ambages y de “guerra civil” como herramienta para culminar ese propósito. De febrero a junio las huelgas revolucionarias (192) se sucedían, como los asesinados (334), sin olvidar la quema de edificios de culto (196), dándose la “curiosidad” de que los que figuraban en las listas de templos que había que proteger, elaboradas por las autoridades, eran precisamente los arrasados entre el jolgorio de los marxistas mientras que los que se habían quedado al margen de dicha relación lograban salvarse: El país entero se hallaba en parálisis. Oír misa, vestir corbata o llevar crucifijos podía ser excusa suficiente para ser abordado, agredido, robado o algo aún peor. Multitudes de jóvenes con uniformes paramilitares y el puño en alto, desfilan desafiantes gritando “Viva Rusia” y “Viva el Ejército Rojo”. En el Congreso de los Diputados, Casares Quiroga amenazaba abiertamente a Calvo Sotelo, respondiéndole este una frase para Historia: “Es preferible morir con gloria que vivir con vilipendio”.

Algunos militares liderados por Mola, conscientes de la deriva revolucionaria, planean pronunciarse, pero son conscientes de la fragmentación del Ejército, infiltrado por organizaciones políticas como la Unión Militar Republicana Antifascista (U.M.R.A.), sin olvidar los masones, siempre presentes, uno de ellos, el general López Ochoa, había sofocado la revolución en Asturias. No era extraño que miembros de las Fuerzas Armadas “instruyesen” a formaciones paramilitares vinculadas al Frente Popular. Estaban decididos a la revolución al precio que fuera, con o sin pretexto, por encima de cualquier consideración. En esto llegó el mes de julio…

España ha tenido citas cruciales con la Historia en este mes. Sin ser exhaustivos, en Guadalete (711), en Calatañazor (1002), en Alarcos (1195), en Las Navas de Tolosa (1212), sin olvidar Bailén (1808), entre otras. El calor, sumado a la humedad que las lluvias de meses anteriores habían dejado, creaba una atmósfera mortecina y agobiante. Se intentaba vivir con normalidad, pero casi todo era una aventura: Trabajar era arriesgado por los piquetes, viajar, dar un paseo, hacer la compra, cualquier tarea cotidiana podía convertirse en trágica si al paso salía un mal encuentro. Había miedo. Se aprendía la “Internacional” con ansiedad porque alguna banda de las que intimidaba chulescamente por la calle te paraba para que la cantases, y pobre del que no se la supiera o no la entonase con “entusiasmo” revolucionario. Tanto miedo que los niños la memorizaron por horror de los padres, que no tenían claro que se les respetase por su corta edad. El nuevo Hombre Comunista no podía tener piedad ni vacilación en acometer la revolución. Se trataba de “matar sin descanso, hasta que no quedase ninguno considerado no revolucionario para después construir el Socialismo Internacional”, como decía Dolores Ibárruri. Matar y matar.

La terrible espiral de venganzas se iniciaba por algún asesinato a manos de los pistoleros del Frente Popular, que se sabían impunes mientras que los derechistas eran detenidos en masa ilegalmente por las sospechas más peregrinas. Víctima de una venganza cayó el teniente Castillo, represaliado por su colaboración en la violencia frentepopulista y por ser un “instructor” de los grupos mencionados anteriormente. Este es el motivo que la Izquierda utiliza habitualmente para justificar el asesinato de José Calvo Sotelo, que ya había sido sentenciado semanas antes por alguna Tenida, a la que dio voz Casares Quiroga (masón, no lo olvidemos) en el parlamento y como se deduce de que todos los implicados estaban relacionados con logias y altos dirigentes socialistas como Enrique Puente, Margarita Nelken e Indalecio Prieto, por lo que se puede hablar de triple responsabilidad intelectual repartida entre masones, frentepopulistas y autoridades gubernamentales, siendo bastantes de ellos representantes de las tres.

Don José Calvo Sotelo fue una persona íntegra. Monárquico como lo somos los españoles, y como los españoles, muy a menudo abandonados por su rey. Ministro de Hacienda, bajo su dirección la economía española alcanzó cotas de prosperidad que serían añoradas por los que sufrieron las penurias de las décadas de 1930 y 1940. Patriota, decidió plantar cara a la revolución y lo pagó con su vida. Según parece, fueron a buscar a Gil Robles para matarle, pero tuvo la fortuna de no hallarse en su casa. Lo que está demostrado, comprobado y documentado es que Calvo Sotelo fue sacado de su domicilio en la madrugada del 12 al 13 de julio de 1936, suponiéndose detenido fue asesinado en la camioneta nº 17 de la Guardia de Asalto (nunca una denominación fue tan certera) y “depositado” su cadáver en el Cementerio del Este de Madrid.

Con este terrible suceso la guerra era imparable. Hasta el general Francisco Franco, (que pocos días antes había comunicado a Mola que no participaría en un golpe de estado con la esperanza de que el gobierno recondujese la situación), se percató de que se había cruzado un punto sin retorno: Si el gobierno del Frente Popular se había atrevido a matar al líder de la oposición, protegido además por la inmunidad parlamentaria, es que ningún español estaba ya a salvo del terror revolucionario. Informó inmediatamente al General Mola de que se adhería a la sublevación, con pleno conocimiento de que si fracasaban nada detendría al Frente Popular para transmutar a la Nación más antigua de Occidente, baluarte de su Civilización, en un satélite soviético clavado en la espalda de Europa.

La suerte estaba echada en los días de esa semana que iba del lunes, 13 al viernes 17 de julio de 1936. Prosiguieron los tiroteos, los registros, los arrestos sin garantías legales: No se podía esperar otra cosa de un gobierno que ni era legal, ni legítimo, porque ambas se habían quebrantado en innumerables ocasiones. La legalidad por la forma en que se “tomó” (sí, fue así) el Poder, no ya en esas elecciones de febrero, sino en abril de 1931, donde los republicanos no obtuvieron más sufragios (una mentira más) que los monárquicos y fue la cobardía de un rey la que dio la victoria a los primeros (muchos hemos perdido a nuestra madre y eso no justifica que desatendamos nuestras obligaciones, más si se ostenta la Corona). Y la legitimidad porque no pueden hablar de fidelidad al gobierno quienes intentaron derrocarlo cruentamente mediante una huelga general revolucionaria en octubre de 1934, por citar sendos ejemplos.

El Alzamiento se inició en Melilla, en la mañana del 17, viernes. La noticia llegó rápidamente a Madrid, donde el gobierno frentepopulista estaba al corriente de los preparativos, pero dejó hacer para usarlo como pretexto de la revolución que ya estaba proyectada. A lo largo de ese día, se extendió de Melilla a todas las guarniciones del Marruecos Español, salvo en Larache donde se presentó cierta resistencia y en el aeródromo de Sania Ramel (Tetuán) cuyo mando lo tenía un primo lejano de Franco y que es buena prueba de que su familia también se vió sacudida por el conflicto. En la madrugada del día siguiente, sábado 18, todo el Marruecos Español se había sumado al Alzamiento y éste pasaba a la península y a la Historia, unido a la fecha que da título a este artículo.

Las calles de Madrid eran un hervidero de rumores contradictorios. El gobierno sacó a los presos de las cárceles y les entregó armas con el resultado que era previsible. Los ajustes de cuentas y las venganzas disfrazadas de ejecuciones por traición fueron ya continuas. Fracasó la sublevación en gran parte de España, también en la capital, donde el exceso de prudencia del general Fanjul condenó a los alzados en el Cuartel de la Montaña que fueron masacrados por las turbas marxistas, a excepción del general y su hijo, que fueron fusilados en agosto. En Sevilla, la audacia del general Queipo de Llano logró establecer una sólida cabeza de puente en aquellos días y el coronel Moscardó se encerraba en el Alcázar de Toledo para resistir numantínamente como un nuevo Guzmán “el Bueno”. Más tarde, su ejemplo fue seguido, con peor resultado, por el valeroso capitán Cortés cercado junto a más de mil personas en el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza (cerca de Andújar, Jaén). Mientras en la retaguardia, las checas funcionaban a destajo y cualquiera podía ser “invitado” a dar un “paseo” porque al gobierno del Frente Popular le importaba más la revolución que ganar una guerra en la que tenía todo a su favor, como indicó Prieto en agosto, al disponer de todos los recursos del Estado y de las regiones más ricas del país. Un Estado que fue esquilmado (las reservas de oro del Banco de España, una de las mayores del mundo entonces, fueron “regaladas” a Stalin); los Montes de Piedad saqueados, infinidad de documentos de trascendencia histórica destruidos, tallas religiosas de incalculable valor desaparecidas o “fusiladas”, y por doquier, muerte y devastación. Esos, no otros, fueron los resultados por antonomasia de la República que tanto admiran algunos sin el menor conocimiento de lo que se vivió. Y es que el pecado de ignorar la Historia está castigado con repetirla, como los malos estudiantes, que se veían en el mismo curso al año siguiente. Menos “memoria” y más “recuerdo”…

“Por fin” dijeron muchos el 18 de julio de 1936. “Por fin” podían defenderse, “por fin” la “media España que no se resignaba a morir” (como dijo Gil Robles) se había puesto en pie para sacudirse el yugo socialista ante la agresión salvaje del títere estalinista que era el gobierno del Frente Popular. Por fin. Al fin.

Y es que el 18 de julio de 1936 debe ser recordado como la fecha en que muchos españoles elevaron al cielo, como una plegaria, pero también como un furioso grito: “Viva España, Una, Grande y Libre”…