martes, 19 de enero de 2016

La sociedad del embudo

No descubrimos nada nuevo cuando afirmamos que el vómito del Relativismo Moral lo ha alcanzado todo. Lo ha manchado de tal forma que se llega a convivir con lo intolerable en función de lo que digan los voceros bien pagados de lo políticamente correcto, del pensamiento único, que tan único es que ni siquiera es pensamiento. Lo que a algunos se les consiente como travesuras o pecadillos, o se oculta directamente; en otros es razón para que se les triture mediáticamente. Y no: Lo que está mal, está mal y es censurable, perseguible, condenable y repulsivo sea quien sea el que lo perpetra. Así se convive en sociedad con disparates por doquier, con hechos tan insólitos como deplorables que a nadie parecen espantar, como la rana que fue hervida poco a poco, simplemente porque son protagonizados por elementos afectos al NOM que nos van imponiendo implacablemente ante la indiferencia del peatón.

Los medios de manipulación contribuyen decisivamente a que este mecanismo sea aceptado y funcione como si tal cosa. Si los hechos que están salpicando las naciones europeas estuvieran protagonizados por seguidores de movimientos patriotas, no es complicado suponer el linchamiento y la demonización que se haría, no ya de los responsables directos, sino de todos miembros masculinos de las sociedades autóctonas, como ya ocurre en la práctica referido a otras cuestiones. Sin embargo, como se trata de sujetos que han venido a llevar a buen término el Plan Kalergi, no faltarán los bobos que vengan a escupir su estupidez en tertulias, artículos y demás instrumentos con los que acometen sus turbios fines para que el peatón continúe alienado pendiente del próximo partido de fútbol. Claro que cuando la barbarie le golpee se acordará de santa Bárbara, que es lo que hacen los descreídos cuando les sorprende una tempestad.

Tal cual en la vida política. Los Servicios de Inteligencia se han esmerado en demoler meticulosamente, en España, cualquier intento o simple amago de unir las iniciativas patriotas en una sola formación. Nos hubiera gustado, y lo apreciaríamos de veras, si hubiesen mostrado el mismo grado de interés y eficacia contra otras siglas que buscan la destrucción de nuestra nación, pero a estas alturas del partido, con la sobredosis de democracia y libertades, (y sobre todo de Derechos Sociales) que llevamos encima, no lo esperamos ni en sueños. De ese modo, un personaje es capaz de poner en pie un partido político creado ex nihilo (Parménides debe andar revuelto en su tumba) con el apoyo incondicional de cierta cadena de televisión, el financiero de una potencia extranjera y el laissez faire, laissez passer de los mismos Servicios de Inteligencia que, contrariamente, van a degüello contra los patriotas

Vivimos en la sociedad del embudo, lo estrecho para otros, lo ancho para uno. En efecto, va a resultar que así sí se puede. De hecho, cualquiera de ellos puede...