martes, 23 de junio de 2015

De rodillas (No olvidamos 1898)

Hay algunas personas que no se enteran. O bien no quieren enterarse. Hemos dicho infinidad de veces que la Historia es maestra de la Vida, y que únicamente es necesario conocerla, o asomarse a la veraz, que no es tan inaccesible, para percatarse de los riesgos que se asumen cuando se pretende humillar a una nación entera que no es responsable del expolio que han realizado sus gobernantes. Sí lo es de haberles votado y de haber consentido ese engaño, pero en el pecado va la penitencia y pasar por estúpidos ya es bastante bochornoso.

Estos neoliberales que transpiran marxismo en cada una de sus palabras desde que escupen aquello de que "la economía es lo más importante", amigos de la Globalización y de ese fantoche infecto que es el Nuevo Orden Mundial que nos quieren colar con Tratados elaborados y suscritos a espaldas de la ciudadanía, deberían de saber (puede que su estupidez no se lo permita) que poner de rodillas a las naciones es semilla segura de una cosecha de crueles conflictos. Claro que también puede ser eso lo que buscan, nada es descartable entre esta gentecita que se reparte entre petulantes petimetres, ignorantes sin sueldo, voceros en nómina y hermanos de logia. Dignos hijos de la Ilustración que cuenta por millones y millones los difuntos que ha causado.

Mirando el espejo griego cabe afirmar, no ya como opinión sino como certeza rotunda y contundente, que es absolutamente preciso recuperar la Soberanía Nacional para comenzar a gobernar este viejo país. Que si no se asegura la defensa íntegra del territorio español, no nos sirve de nada pertenecer a la OTAN. Que si nuestras industrias han sido desmanteladas y malvendidas por una serie de gobiernos incompetentes y/o corruptos para formar parte de un invento cuyo recorrido, tal como está planteado, está agotado; debemos escapar de esa trituradora de sociedades. Que no podemos ponernos en el punto de mira, jugando a una ruleta rusa, ofreciendo nuestra Nación (a una potencia que nunca nos ha tratado en pie de igualdad) como base de unas operaciones cuyo alcance y objetivos desconocemos. Y sobre todo porque nos sobran gobernantes que no sienten España como un legado para nuestros hijos, repartiéndose un botín que es nuestra Patria entre ancianos con amistades entrañables que pagamos todos, miembros del partido (diferentes siglas para la misma mierda de sistema) pensando en su retiro, y empresas oligopolistas más pendientes de depredar a los consumidores a golpe de BOE que de atenderlos como, se supone, es propio de un libre mercado que no es una cosa ni la otra. 

Esto, a grandes rasgos, es España hoy. Un puñado de buitres carroñeros y de parásitos alimentándose de ustedes. Pregúntense si eso es lo que quieren dejar a sus descendientes.