miércoles, 2 de julio de 2014

La rancia tolerancia

A falta de pensamiento propio, carente de ideólogos de fuste que hayan erigido unos planteamientos sólidos y nacionales, el laicismo español (esto a su pesar), coge de aquí y de allá una serie de axiomas en los que deposita una fe que ya quisieran tener muchos creyentes, y cierra filas en torno a ellos aunque el cielo se haga añicos y se desplome sobre nuestras cabezas, como a algunos que vivían en cierta aldea gala, irreductible para más señas. Sin embargo, el mal trasciende fronteras y hace uso y abuso del término "Tolerancia" para extender su nefasta obra a costa de un concepto mal entendido y peor aplicado...

Las ideologías, en su entramado más básico, fueron concebidas para corroer la unidad de las naciones, siendo particularmente las que postulan un laicismo radical, el espolón de proa de esa planificación que está destruyendo las naciones que fueron alumbradas por y en el Cristianismo. La fuente de inspiración les viene de la Masonería, dándose el curioso caso de que, siendo esta sociedad una declarada herramienta sionista para desgastar al Cristianismo, la gran mayoría de sus miembros se consideran artífices de una fraternidad universal que tiene muy poco de fraternal: Una impostura porque delata más lo que se hace para beneficiar que lo que se dice para quedar bien. Lo que les une a todos, a masones, a jacobinos laicistas de izquierda, centro y derecha, a sionistas y a islamistas, es su furibundo anticristianismo, concretamente el Catolicismo. Conviene recordar la forma en que los ilustrados jacobinos guillotinaban religiosos por el simple hecho de serlo, ya en los inicios de la última década del siglo XVIII, aunque las sacudidas ya comenzaron en la civilizada Inglaterra que perseguía católicos por traidores. Nada nuevo bajo el sol. No en vano la Europa cristiana fue forjada a sangre y fuego, con la espada y la Cruz.

Pero todo lo buscan tapar con una libertad de conciencia que sólo es aplicable a los que nos hostigan. Esa es su tolerancia. Que no nos tomen por estúpidos. La insulsa palabrería, los eufemismos, el decir una cosa y hacer la opuesta, el no llamar a las cosas por su nombre o denominarlas de un modo que no les corresponde es típica y netamente masón, que es donde beben estos laicistas soberbios y endiosados. Engañarán a los que no estén advertidos, a los alienados, a los manipulables consumidores de las verdades oficiales, pero no a nosotros, que sabemos como las gastan, algo que ignoran los centristas de esa europa mezquina y estúpida que da la espalda a aquellos que pretenden socavarla por ser, precisamente, hija de esa Cruz y esa espada que la mantuvo a salvo, gracias a Dios, de caer bajo las tiranías que la han amenazado y que la vuelven a amenazar nuevamente, esta vez desde dentro y desde arriba. Y sobre todo desde los que manejan el dinero que nos roban. 

El veneno se inocula por todos los medios. Se frivoliza y ridiculiza el Derecho a la vida, auténtico fundamento de la sociedad. Se pone en solfa la idea de la patria y de lo nacional de cada país, seña de identidad de los individuos desde que se agruparon como colectivo al margen de clanes y tribus. Se ultrajan símbolos cristianos y se relativiza sistemáticamente lo indeseable, lo deplorable, para mejor socavar la convivencia, en las parejas, en las familias y en las propias naciones. Se sustituye la enseñanza por el adoctrinamiento, se marginan las Humanidades frente a lo científico-técnico cuando han convivido sin ningún problema hasta estos días. Divide y vencerás, y lo llevan la práctica con exactitud de comisario político marxista, con eficacia de gulag. Silencian con descaro las persecuciones y los martirios de cristianos mientras que pregonan a los cuatro vientos el sufrimiento (veraz o fingido) de otras personas con el objeto de seguir engañando y manipulando. Como lo van consiguiendo a medias, ahora pretenden convertir Internet en una "realidad policial" para que su rancia tolerancia, parcial y nauseabunda, no se vea quebrantada por la verdad de lo que pasa realmente.Si alguien insulta y/o mata a los cristianos no pasa nada, si un cristiano se harta y se defiende con argumentos simplemente, se le manda a la Guardia Civil. Por intolerante.

Para que luego vengan con sus rollos y cuentos de libertades de expresión, de conciencia y de tolerancia, que son calzadas de doble sentido o son una completa farsa; eso sin entrar en que hay cuestiones que no se hablan siquiera por intolerables, el Mal, en cualquiera de sus expresiones, es intolerable en cualquier modo, como tampoco toleraría nadie que fueran a buscarle a su casa para darle muerte.

Así que hablemos de lo que es tolerable o no, lo que quitará las caretas a muchos y sabremos qué son; y dejen la manida "tolerancia" tranquila, que únicamente la usan cuando les conviene.